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EL DIARIO digital
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Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra un depósito de petróleo en el sur de Teherán el sábado, según informaron medios estatales iraníes, en lo que constituye el primer ataque reportado contra la infraestructura petrolera de la república islámica.
El depósito se encuentra en una zona próxima a una refinería clave, aunque las instalaciones de la refinería no sufrieron daños durante los ataques militares.
El Canal 14 reportó que aviones israelíes están atacando unos 30 grandes tanques de almacenamiento de petróleo. Tras los bombardeos, se registraron incendios de gran magnitud en las instalaciones de la planta.
Las autoridades locales informaron que equipos de emergencia y bomberos se desplazaron rápidamente al lugar para intentar controlar el fuego y evaluar los daños causados por el ataque.
Control "casi total"
El primer ministro Benjamín Netanyahu dijo el sábado que Israel continuaría su guerra con Irán "con toda nuestra fuerza", y que, junto a Estados Unidos, tenía un control casi total de los cielos iraníes tras una semana de ataques.
"Tenemos un plan sistemático para erradicar al régimen iraní y lograr muchos otros objetivos", dijo Netanyahu en un discurso televisado.
Crisis en el régimen iraní
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, generó una intensa controversia en su país tras ofrecer disculpas a los países de la región que han sido blanco de ataques iraníes durante la actual guerra.
Las declaraciones, difundidas en un video oficial, suscitaron respuestas inmediatas de figuras ultraconservadoras y miembros del parlamento iraní, quienes cuestionaron la decisión del mandatario y lo acusaron de debilitar la postura nacional ante sus vecinos y adversarios.
Pezeshkian dirigió un mensaje a los países vecinos afectados por las operaciones militares de Irán, y no aseguró que no serían atacados si evitaban que su territorio fuera utilizado para acciones militares estadounidenses contra la República Islámica.
Las críticas internas surgieron de inmediato y la presión para mantener una línea dura se intensificó.
El parlamentario ultraconservador Hamid Rasei declaró públicamente que "quienes deben disculparse son los países que han convertido su territorio en bases militares de Estados Unidos".
Este argumento fue respaldado por clérigos y legisladores, quienes solicitaron la disolución del consejo provisional de liderazgo que Pezeshkian integra junto a dos funcionarios más y que dirige el país tras la muerte del líder supremo, Ali Khamenei en ataques atribuidos a Israel y Estados Unidos.
Algunos sectores exigieron la pronta designación de un nuevo líder para "garantizar la protección de la revolución" y evitar vacilaciones ante enemigos externos.
El presidente subrayó que los objetivos de las operaciones militares iraníes han sido bases y recursos militares extranjeros, no naciones amigas ni vecinas. Además, reiteró que las acciones defensivas iraníes se dirigen exclusivamente contra instalaciones que representan amenazas directas para la seguridad nacional.
En las últimas semanas, Irán lanzó misiles y drones sobre países del Golfo Pérsico, argumentando que respondía a la presencia de bases estadounidenses responsables de ataques previos.
Estas operaciones han causado daños en infraestructuras civiles y oficiales, incluidas embajadas, y han provocado incendios y explosiones en varias capitales regionales.
La madrugada del sábado se registraron nuevos ataques en Baréin, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, con daños materiales y la activación de sistemas de defensa antiaérea.
El presidente reconoció en televisión estatal que las Fuerzas Armadas y la Guardia Revolucionaria actuaron de forma autónoma ante la ausencia de sus principales comandantes, lo que acrecentó las dudas internas sobre el control del poder político y militar.
En el plano internacional, la ofensiva iraní y las disculpas del presidente provocaron la convocatoria urgente de una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la Liga Árabe.
Representantes de Kuwait, Arabia Saudita, Qatar, Omán, Jordania y Egipto solicitaron discutir la situación en una videoconferencia de emergencia, donde se denunció la "grave violación al derecho internacional" y se exigió frenar la escalada bélica.
A la vez, el presidente estadounidense Donald Trump reaccionó en redes sociales al mensaje de Pezeshkian, interpretando el gesto como una muestra de debilidad y afirmando que la presión militar estadounidense e israelí forzó a Irán a retractarse.