La semana pasada los concejales habían avanzado en unificar la velocidad máxima de la Avenida Perón. El miércoles se reunió el pleno de los ediles de Santa Rosa y Toay y hubo un retroceso. El intendente Álvarez torpedeó el consenso.

 

Los concejales de Santa Rosa y Toay se reunieron el miércoles pasado en forma virtual y el avance para unificar los criterios de la regulación del tránsito que se habían registrado una semana antes, se frenó. No hubo difusión oficial de los resultados del  encuentro -a diferencia de lo que había pasado hace siete días- pero uno de los participantes se sinceró: "Retrocedimos".

Según pudo saber El Diario, los concejales y concejalas que responden al intendente Rodolfo Álvarez, que son los que estaban a favor de unificar los criterios con Santa Rosa, en esta segunda reunión virtual pusieron freno de mano. "No hubo el mismo ida y vuelta que en las reuniones anteriores.  Incluso una concejala del Pro) planteó que si Toay avanzaba en bajar la velocidad, Santa Rosa tenía que hacer algo con los vendedores ambulantes y los ciclistas. Nos dió la sensación que planteaban como un canje", explicó un edil santaroseño..

En los primeros días de la semana, el intendente de Toay, Rodolfo Álvarez, salió a torpedear abiertamente el acuerdo que se venía tejiendo. El jefe comunal directamente planteó que no está de acuerdo en fijar una misma velocidad máxima para todo el trayecto de la avenida. Solo concedió que la prioridad del vehículo que circula por la rotonda se puede ampliar porque así lo establece la ley nacional de tránsito.

Se dio un paso para atrás en la conciliación de las posiciones que se había evidenciado hace una semana. Álvarez ahora reprochó a las autoridades de la capital pampeana que no prohíben la venta ambulante y la circulación de bicicletas en la cinta asfáltica, como sí lo hace Toay.

Álvarez aclaró, de todos modos, que respetará la decisión que tome el Concejo Deliberante, si se deciden a realizar modificaciones. En el cuerpo legislativo toayense ya había algunas voces discordantes: los ediles que responden al exintendente Ariel Rojas no están de acuerdo con la unificación. Pero ahora los demás endurecieron la postura.

"Toay no solamente tiene que discutir sobre este tema, Santa Rosa también tiene que discutir sobre cosas que acá están prohibidas como la venta ambulante y andar en bicicleta sobre la Avenida. Sobre las rotondas, hay que respetar lo que dice la legislación", dijo Álvarez en declaraciones radiales.

"Hay situaciones diferentes con el tema de la velocidad, la avenida tiene características distintivas en distintos tramos, no es lo mismo lo q ocurre en la rotonda del Ejército, el portal de entrada o la rotonda del Chango Más, son distintas las velocidades, y la circulación", reafirmó el jefe comunal toayense.

Actualmente, en Santa Rosa  las máximas en rectas e ingreso a la rotonda son de 60 y 40 km/h. Además, la prioridad de paso la tiene el conductor que circula por la rotonda. En cambio, en Toay, las máximas permitidas son  70 y 50 km/h, y la prioridad de paso la tiene quién circula por la avenida.

El ministerio de Seguridad había aportado  estudios que recomiendan bajar la velocidad permitida en la Perón. En una segunda etapa, los ediles habían hablado de  avanzar con la propuesta de semaforización, mejorar señalización y construir pasos peatonales.

Por otra parte, la viceintendenta de Santa Rosa, Paula Grotto, confió que "hay una necesidad de unificar criterios en que hasta determinadas rotondas unos tienen prioridad de paso y otros no, entonces se genera una confusión en automovilistas y esto es un problema grave".

Además, manifestó que desde el Ministerio les explicaron las diferencias entre una colisión si una persona va a 70 o 60 km por hora; también la diferencia de reacción y frenado. "Fueron recomendaciones para pensar cuales eran las soluciones más convenientes para todos y todas. En este sentido fue que lo primero que se dijo fue unificar las velocidades máximas y mínimas", precisó. 

"En este camino estuvimos de acuerdo en que lo mejor, para preservar la vida, era dejar la velocidad máxima a 60. Estamos hablando de una distancia de 11 km, entonces la diferencia en tiempo que uno pueda ahorrar yendo a 70 y no a 60 es insignificante", señaló la  viceintendenta en declaraciones radiales.

"Íbamos en ese camino a la unificación en 60 o eso nos había parecido, pero no se que ocurrió en el medio", lamentó.

Grotto, además, expresó su malestar por esta especie de "canje", respecto a los vendedores ambulantes y ciclistas, que intentaron plantear concejales de Toay. "Espero haber malinterpretado y que no haya sido así. La prioridad en las decisiones que se debe ir tomando las puso el Ministerio de Seguridad", acotó. 

"Es inoportuno esto del toma y daca. La democracia no se trata de imposición sino de consensos. Ojalá podamos ponernos de acuerdo porque hay que buscar el beneficio final de que todas y todos podamos transitar esa arteria lo más seguros posible y que se baje la tasa de siniestralidad", concluyó.