En 2018 en la Cámara Alta ganó la oposición al aborto por 38-31. Lovera y Durango votaron a favor y repetirán su posición. Marino votó en contra pero ahora advirtió que repensará su posición y hará nuevas consultas de acuerdo al texto que llegue.

El voto del senador radical Juan Carlos Marino será clave para la definición del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo.

La paridad en la Cámara Alta es tan grande que la postura del legislador, que en 2018 votó en contra pero volverá a estudiar el tema esta vez, puede resultar fundamental al momento de definir lo que ocurra con la ley.

En principio, se prevé que el proyecto pasará el filtro de la Cámara de Diputados, tal como ocurrió hace dos años, pero la verdadera puja estará en el Senado, donde el “poroteo” está palo y palo.

El conteo nacional que en el Senado hizo el portal especializado parlamentario.com reúne 35 votos en contra y 33 a favor, dos senadores en el rubro “indecisos”, una que se abstuvo en la votación de 2018 y uno de licencia.

Pero en general, las “mediciones” nacionales que se hacen ubican a Marino en el lote de los “en contra”, pero él mismo dijo que someterá el tema a otra consulta.

En caso de empate, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner tendrá la decisión en sus manos y se estima, de acuerdo a lo que decidió dos años atrás, que avalará la ley.

En agosto de 2018, el proyecto de aborto legal fue rechazado en la Cámara alta con 38 votos en contra, 31 a favor y una abstención.

En la votación pasada, los votos “verdes” del peronismo pampeano lo posicionaron a nivel nacional e incluso el gestor de la estrategia a favor del aborto, Sergio Ziliotto, terminó siendo elegido gobernador.

Marino sabe que su posición también tendrá impacto en la política provincial: el feminismo de su partido le reprochó muy firmemente el voto en contra la vez pasada. El senador termina este año su mandato e intentará la reelección en el próximo.

Marino Sesión

Consultado por el tema, Marino no confirma su voto. Dice: “voy a hacer exactamente lo mismo que hice la otra vez, consultar a todos los que hay que consultar. Tenemos que ver en qué condiciones, o cuáles son los lineamientos del proyecto porque hay un gran debate en el propio poder Ejecutivo de cómo va a ser”, dijo en las horas previas a que se formalizara la presentación de la iniciativa.

Insistió en que “son temas que hay que discutir, no hay que tenerle miedo a la discusión y hay que ser serios y responsables, y no criticarnos por la posición que tome cada uno. No hay unanimidad de criterios en ningún partido”.

“Cuando digo que voy a hacer lo mismo, no es que voy a votar en contra nuevamente. Es que voy a hacer lo que hago cuando tomo decisiones importantes: en la otra oportunidad cuando se trato el tema del aborto, no solo que consultamos y atendimos a todo el mundo, sino que además hicimos una encuesta en la provincia para ver que opinaban los pampeanos. El día que tome una decisión la voy a hacer pública, sin esconderme”, aseveró.

Según el relevamiento de parlamentario.com persiste el rechazo al proyecto, aunque solamente por dos votos. La senadora que se abstuvo en el debate de hace dos años atrás fue la neuquina Lucila Crexell.

Esa legisladora del interbloque Parlamentario Federal, que está favor de la despenalización hasta la semana 12 de gestación -tiene un proyecto en ese sentido-, expresó este jueves que quiere ser “prudente” respecto de anunciar su postura porque “realmente la pasamos muy mal, fue muy fuerte el agravio a los senadores y diputados” en el debate de 2018. Aclaró: “Ya que yo esté a favor de la despenalización es un indicio de cuál es mi posición respecto del tema”.