Temas de la agenda pampeana en la semana que se fue: el triunfo pampeano en el COIRCO por Portezuelo del Viento y la criticada transacción por el frigorífico de Bernasconi.

Una de cal…

coirco

Aunque el resultado del encuentro se veía venir, La Pampa celebró con satisfacción y algo más la primera conclusión del encuentro del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (COIRCO), que implicó un freno a las ambiciones impunes que hasta ahora Mendoza venía sosteniendo con aval del gobierno central para la construcción y administración antojadiza de la presa de Portezuelo del Viento.

El prolongando y paciente trabajo de nuestra provincia, que derivó en la cumbre del comité de cuenca con vigilancia, control y participación de un gobierno nacional que tiene otra postura respecto de la gestión que lo antecedió, facilitó al fin el desarrollo de un diálogo institucional y la determinación básica, salida del más elemental sentido común, respecto de que no puede avanzarse más sin un estudio de impacto ambiental que advierta sobre las reales consecuencias del emprendimiento.

No es ningún misterio ni revelación la seguridad de que Portezuelo implicaría una afectación al ya de por sí muy menguado caudal del Río Colorado, pero hasta el momento Mendoza había podido avanzar en sus pretensiones sin encontrar a su paso otros frenos ni obstáculos que no fueran las advertencias pampeanas.

De a poco, a partir de que a nuestra provincia le asiste claramente la razón, pero también en base a la insistencia, a la construcción política y al nuevo escenario que configuró el voto popular, la posición que hasta no hace mucho tiempo asomaba como minoritaria se convirtió en el COIRCO en una goleada sin discusiones.

La Pampa terminó de cosechar el respaldo que primero le era esquivo y de a poco empezó a darse vuelta de provincias como Buenos Aires (que también cambió de signo político desde diciembre del año pasado), Neuquén y Río Negro, que fueron revisando de a poco sus argumentos iniciales, que también eran fruto de las presiones macristas, puesto que Portezuelo es también un negocio sideral, que en las ilusiones macristas implicaba un contacto comercial multimillonario con empresas chinas.

La resolución de encarar un estudio de impacto ambiental serio, objetivo, imparcial, moderno y actualizado implicará que la obra se frenará por al menos dos años, aunque por las dudas todas las jurisdicciones –y esto incluye a La Pampa- han ido moderando su discurso para que no se haga alarde de una oposición total a la construcción de la presa, sino a su manejo arbitrario por parte de Mendoza, cuando el río Colorado tiene en su cuenca a otras cuatro provincias.

Ese espíritu (no oponerse a la obra, sino a que la maneje únicamente Mendoza) es también la bajada de línea del nuevo gobierno nacional y el respaldo que más de ochenta intendencias y comisiones de fomento pampeanas rubricaron en una solicitada con firmas oficialistas y opositoras, salvo la de dos intendentes que evitaron poner su firma, descontentos con alguna parte de los elogios al gobernador, al exgobernador o al presidente, frente a una problemática que atraviesa a toda la población pampeana.

…y una de arena…

frigorifico

 El gobierno provincial anunció como una buena noticia la venta del frigorífico Bernasconi a la misma empresa que lo viene haciendo producir bajo alquiler.

Ni bien trascendieron las condiciones de la operación, la oposición política salió a denunciar que más que una venta se trataba de un "regalo", puesto que –se sostuvo de ese sector- la transacción representa un gran negocio para los empresarios, dado que es imposible que consigan una oferta de ese tipo en algún otro lugar del país.

El argumento de respuesta del oficialismo fue que el Estado pampeano no estaba dedicado a los negocios inmobiliarios, sino que se pretendía garantizar la continuidad de la producción y la generación de mano de obra.

Cualquier empresario que tome nota del modo en que la firma HV se queda con un frigorífico, que el gobierno construyó con esfuerzo de pampeanos y pampeanas, no solo envidiará la posibilidad de la operación (un pago a diez años, con dos de gracia y una tasa de interés anual de apenas el 6%) sino que posiblemente pondrá la lupa en el beneficio que se lleva la firma foránea.

La realidad, también, es que la operación se encuadra perfectamente dentro de la ley, como explicaron desde el Ejecutivo, aunque esa normativa sufrió un par de modificaciones desde su existencia, aunque nadie reparó en la posibilidad de generar cambios justamente en los aspectos que establecían las condiciones de la venta.

HV es una empresa de Lomas del Mirador que ya cuando desembarcó para usufructuar el frigorífico en alquiler generó algunas dudas sugestivas, puesto que tenía cheques rechazados por sumas millonarias, entre otros aspectos de su andar que generaron inquietud.

La licitación convocada por el gobierno se vio frustrada y no hay ninguna duda respecto de que las políticas económicas del gobierno nacional macrista produjeron una crisis posiblemente sin precedentes en la economía nacional, que modificó reglas de juego, generó incertidumbres e impactos negativos.

Pero esa situación, e incluso la complicidad que pudieron tener con esa situación dirigentes locales que se oponen al gobierno provincial, no implica que La Pampa deba regalar su capital, cuando hay posibilidades de que el "buen negocio" no sea siempre para los privados y foráneos.

Desde el gobierno provincial se reprocha a los críticos de ahora porque, dicen, en su momento torpedearon las posibilidades del frigorífico y apostaron a su fracaso: aun cuando haya sido así, lo que tienen que explicar las autoridades es otra cosa, porque las declaraciones públicas que han dado hasta ahora sobre el asunto no conforman a todos ni parecen suficientes.

Desde lo político, además, asoma una suerte de contradicción: mientras la Nación, con rotundo respaldo pampeano, apuesta a la expropiación de Vicentín no solo por cuestiones legales sino de estrategia económica, en nuestra provincia en este caso el Estado -aunque en muchísima menor escala, es cierto decide no participar de esa actividad productiva, la privatiza completamente y se desentiende del frigorífico que construyó con esfuerzo.