La hermana escribió una carta pública en la que denunció la demora en la investigación. Santiago Giuliano murió en el FAERAC y su familia denunció abandono de persona durante su atención.

El 24 de junio el exlegislador murió en la clínica privada, supuestamente a causa de un paro cardíaco. Más tarde, la pericia del médico forense, Juan Carlos Toulouse, estableció que el abogado falleció por un “edema y hemorragia pulmonar”.

En ese momento la familia aclaró que “Santiago no era un enfermo terminal como lo hicieron trascender los medios. Ingresó a FAERAC con una obstrucción de la vía aérea. Primero se lo llevó al hospital de Toay, que lo derivó a Santa Rosa. Como había unas urgencias por siniestros, lo enviaron a FAERAC”, explicó.

“Lo segundo que queremos contar es que la causa real de la muerte contradice al FAERAC, que nos habló de un paro cardíaco y el certificado de defunción oficial estableció que la causa del fallecimiento fue un edema y hemorragia pulmonar”, indicó.

La carta

Griselda Giuliano, hermana de quien supo ser uno de los protagonistas de la política pampeana en la década del ’90 del siglo pasado, señaló que “hace un año mi hermano se moría después de una espantosa agonía que duró cuatro días. Y hace un año nos presentábamos con sus dos hijos que estaban presentes en ese momento, con Alberto Santiago Giuliano, su ahijado, que es el abogado que nos representa, con Luis, con Cristina, con Raúl, Juan y Victoria en la comisaría para pedir que la justicia averiguara lo causales de su muerte”, señaló Griselda Giuliano, hermana del fallecido.

“Después tuvimos que esperar hasta el 9 de agosto para que la justicia aceptara como querellantes a Franco y Bruno, los dos hijos de mi hermano mayores de edad en ese momento , porque si bien en un principio yo me presentaba como tal, el fiscal me aceptó pero el juez me rechazó. Igual seguimos adelante porque en vez de perder tiempo peleando por mi derecho a ser querellante, Bruno y Franco se sumaron como tales y lo que podría haber llevado años, lo resolvimos en un día”, indicó.

“Tuvimos que esperar hasta el 3 de septiembre para poder ver el expediente donde además de la denuncia debían estar el resultado de la autopsia y las pruebas fílmicas, así como la historia clínica de mi hermano. Cuando le entregaron el expediente al representante legal, no le dieron mucho tiempo, dos días después pensaban enviar a Junín el resultado de la autopsia y la denuncia, sin las pruebas, para que se hiciera la pericia, y dichas pruebas serían analizadas sólo en caso que lo que resultare de dicha pericia lo justificara”, añadió.

“Fuimos los familiares quienes tuvimos que mirar los doce días de internación de mi hermano en las filmaciones, controlar la historia clínica, el informe de las enfermeras, para poder demostrar mediante un escrito las inconsistencias y justificar la razón de nuestra denuncia”, destacó.

Yaco logró que sumaran a lo que fue a Junín un escrito de 15 páginas donde detalla cada una de las situaciones que nos llevan a   solicitar que se investigue sobre las posibles responsabilidades en la muerte inesperada de mi hermano. Todo fue enviado a Junín, allá sobre fines de septiembre o principios de octubre, teníamos la esperanza que antes de la feria judicial de diciembre volvieran los resultados, pero no fue así, y todavía hoy estamos esperando que la justicia pampeana retire o mande a buscar dichos resultados”, indicó.

Lenta

Griselda Giuliano manifestó la molestia por la falta de avance de la causa judicial. “La justicia se representa con la estatua de una mujer con los ojos vendados, con una espada en una mano y una balanza en otra. Está inspirada en la diosa Temis, encargada de imponer el orden, lleva los ojos vendados desde el siglo XV, como símbolo de que sus decisiones serán objetivas e imparciales, sin influencia de riquezas, política, fama o infamia”, recordó.

“Deseo que la justicia pampeana esté en sintonía con lo que dicha estatua simboliza y agilice la investigación sobre los causales de muerte de mi hermano, porque hoy la verdad es que siento que sus ojos vendados le impiden ver y pone a los damnificados en el mismo lugar que durante mucho tiempo se puso a las víctimas de violación, y en vez de ver en el damnificado una víctima, ven un victimario que debe demostrar sus razones”, comparó.

“Tengo todo lo que me resta de vida para seguir luchando” aseguró la hermana del fallecido y aseveró que ha desarrollado “una capacidad que desconocía en mí para encontrar todos los días diferentes caminos que llevan a intentar que no haya más Santiago Giuliano en ninguna clínica de Santa Rosa”.

“No permitiremos que nada ni nadie, no importa el poder que tenga, siga sin hacerse responsable del daño que ha causado. Yo ya no lo tengo para que me sostenga, pero su muerte tiene que tener un sentido, y el que yo encontré es buscar la verdad y tratar de que eso nunca más ocurra”, finalizó.