La oposición política, en coordinación con el gremio SIPOS, insistió en que la solución de fondo es la vigencia de un convenio que tenga en cuenta las especiales tareas del sector. Pero mientras tanto, advierten que la decisión municipal es inconveniente incluso desde lo sanitario.

Los concejales y la concejala del Frente Pampeano salieron a pedir que la Municipalidad aumente el sueldo de bolsillo de quienes trabajan en la Dirección de Agua y Saneamiento (DAGSA). Más precisamente, el reclamo es que se “devuelvan” las “horas extras” que empleados y empleadas del sector percibían a modo de “plus”.
La oposición política alude a “la especial consideración que merece la situación que están atravesando las y los empleados de DAGSA en este particular momento de pandemia y en general en lo referido a la falta de reconocimiento de su status laboral acorde con la función realizada.

El proyecto propicia dirigirse al Departamento Ejecutivo a efectos de solicitar “la revisión de la medida de suspensión de la liquidación de horas extras en concepto de plus” por la función especial desarrollada. Reclama que “se recompongan retroactivamente los salarios caídos de las y los agentes de DAGSA que debieron ausentarse de sus tareas por las medidas de Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio desde el 20 de marzo a la fecha”.

También se solicita que “idéntica medida se sostenga hacia adelante para quienes deben ausentarse por razones sanitarias”.

Insistencia por otro convenio

Los ediles y la edila -Gustavo Estavilla, Pablo Per Ibarguren y Claudia Giorgis- señalan que 2ante los desafortunados acontecimientos conocidos en los últimos días referido a la existencia de casos de COVID 19 positivos en empleados del servicio, resulta imperioso acudir al auxilio inmediato de las y los empleados de DAGSA que, ya partiendo de un principio de situación precaria de derechos laborales, con el panorama actual se han agravado exponencialmente los perjuicios en su contra”.

“No resulta justo ni acorde a derecho, restringir el plus que se paga desde hace tantos años a los trabajadores como medida impropia ante la falta de escalafón de Obras Sanitarias”, dice el proyecto.

Remarca que “a pesar de los diferentes reclamos y propuestas desde el gremio SIPOS, las personas que trabajan en el sector de DAGSA aún no han encontrado solución y reconocimiento por el carácter técnico de las funciones que llevan a cabo”.

Así, el FrePam alude a una situación que generó enfrentamiento desde el inicio de la gestión: a fines de la gestión de Leandro Altolaguirre, el oficialismo de entonces y SIPOS tramaron un nuevo convenio para el sector, que la gestión actual no aceptó.

“Esta situación laboral precaria sería más fácilmente superable mediante la debida signatura del convenio colectivo de trabajo que agrupa la actividad como corresponde en todos los ámbitos donde se desarrolla el sanitarismo”, insiste ahora el FrePam.

“Al no tener un especial estatuto que regule la función y el carácter técnico de la misma, las remuneraciones de las y los agentes de obras sanitarias carecen de los conceptos y montos apropiados. Para tratar de subsanar o paliar esta situación se ha ido incorporando al sueldo desde hace más de 7 años un plus bajo el concepto ‘horas extras’. De esta forma, las y los empleados de DAGSA ven integrada su remuneración de manera imperfecta”, informa el FrePam.

Añade que “resultan más preocupantes aún las consecuencias ocurridas con el recrudecimiento de la pandemia y las medidas que se debieron tomar para la prevención de la misma que les ha provocado un daño colateral. Y ello se explica de la siguiente manera: con los años, este concepto -mal llamado- ‘horas extras’ integra la remuneración normal y habitual de los trabajadores. Con el advenimiento de las medidas sanitarias que tratan de hacer frente al avance del virus COVID 19, una de las medidas adoptadas fue la no concurrencia a los lugares de trabajo de personas consideradas de mayor riesgo (por edad, por enfermedades preexistentes, etc.) aplicándole a ese personal involucrado la suspensión de la liquidación de ese plus afectando sus ingresos de bolsillo de manera directa y altamente negativa cercenando conceptos que hacen a su remuneración habitual de larga data”.

La situación provocó “una merma sustancial en los salarios percibidos y también en la expectativa de los futuros con el agravante de más personal involucrado en este padecimiento producto del aislamiento obligatorio producido en la última semana”.

“Esta disminución en las liquidaciones resulta contradictoria con las indicaciones sanitarias de aislamiento social, ya que, dentro de las prerrogativas protectorias, ha dispuesto que los salarios no pueden ser disminuidos con fundamento en las medidas ASPO, encontrándose vedado todo acto que conduzca a este hecho”, señala la oposición.

Insiste en que “no contar con un convenio colectivo que agrupe la actividad los ha puesto en una situación de vulnerabilidad para afrontar el impacto que tiene en sus ingresos la ausencia del pago de esta compensación que hoy no perciben y que, en los hechos, forman parte de su remuneración mínima, normal y habitual”.