Los diputados Traba, Trapaglia, Pepa y Ardohain, llamaron a "la razonabilidad y la responsabilidad social". Dicen que el número de contagios equivalen el 0.05% de la población pampeana.

Los diputados del bloque Propuesta Federal, Matías Traba (MID), María laura Trapaglia, Eduardo Pepa y Martín Ardohain, salieron a bancar la cuarentena en la provincia pero -a su vez- pidieron flexibilizaciones.

En un documento en el que llamaron "a la razonabilidad y la responsabilidad social", los legisladores macristas recordaron que "animada por los bajos registros de contagios del virus que asola al mundo, la Provincia de La Pampa avanzaba hacia la paulatina normalización de la vida comunitaria".

"Sin embargo, y ya sobre lo que se creía sería la última fase de una agotadora cuarentena, el Gobierno adoptó severas medidas de aislamiento y restricción de las actividades en las principales ciudades ante la aparición de un número relativamente importante de registros de contagios que equivalen al 0.05 % de la población total de 350.000 habitantes", agrearon.

"Corresponde valorar el compromiso y la responsabilidad del Gobierno Provincial que debe actuar ante una situación difícil y comprometida que requiere que pueblo y gobierno marchen en el mismo sentido", añadieron.

Y plantearon: "el mundo entero se enfrenta ante un difícil dilema en el que se presentan varias posibilidades de actuación, pero sin que exista certeza absoluta sobre cuál escoger, pues cualquiera que se adopte contiene elementos positivos y negativos".

"Ante este panorama de incertidumbres exhortamos a que la comunidad actúe con la mayor responsabilidad social y facilitando a que las autoridades procedan dentro de la legalidad, con mesura y razonabilidad, procurando que los controles no se transformen en una caza de brujas ni desencadene una campaña de delaciones y acusaciones entre vecinos que altere y lastime la convivencia social", recomendaron los legisladores del PRO.

Sin embargo, subrayaron que "se deben evaluar las posibilidades de ir segmentando las limitaciones a las actividades y considerar las peticiones del sector privado de la economía, así como adecuar en cuanto sea posible la continuidad de las prácticas programadas y la asistencia médica de la población para evitar situaciones de desatención y desamparo en un momento tan difícil y delicado".

"De igual manera deviene urgente y necesario comenzar a delinear y proyectar las acciones que deberán implementarse fenecido el estado de alerta sanitaria", apuntaron.

"Descontado que el poder político instruirá claramente a las fuerzas policiales y demás agentes de control para que acompañen a la población –exhausta y en muchos casos angustiada- en este nuevo esfuerzo supliendo las sanciones por recomendaciones, prevenciones y disuasiones y actúen con ajuste a la legalidad, despojadas de actitudes discrecionales y favoreciendo siempre el ejercicio de las libertades que garantiza la Constitución”, concluyeron.