El autor es un hombre de 26 años, que agredió a su pareja con un palo de madera por celos. Tenía tres condenas previas y arregló un juicio abreviado, aunque la víctima no estuvo de acuerdo con la pena.

Un hombre fue condenado a un año de prisión efectivo por violencia de género. La jueza Florencia Maza lo declaró culpable de los delitos de lesiones leves calificadas, en concurso real con amenazas calificadas por el uso de armas, además de declararlo reincidente.

La víctima fue la novia del acusado, y éste terminó acordando un juicio abreviado.

Los hechos ocurrieron el año pasado cuando Sergio Orlando Quiroga Spagnuolo, un empleado municipal de 26 años, se hallaba en su casa junto a su novia y en un “ataque de celos” comenzó a insultarla por una supuesta relación que la víctima mantenía con su hermano.

Quiroga Spagnulo comenzó a golpearla en la cabeza con un palo de madera, además de propinarle piñas y patadas en todo el cuerpo. Luego tomó un cuchillo serrucho y le dijo: “te voy a apuñalar, yo voy a ir a la comisaría, pero vos vas a ir al hospital”.

Luego la agarró del cabello y, arrastrándola hacia la habitación, la tiró sobre la cama y le apoyó su rodilla derecha en la cara y el cuchillo sobre el cuello y el abdomen, mientras la seguía amenazando: “decí que salís con mi hermano, decilo porque acá se pudrió todo”.

En esas circunstancias, la mujer le pidió al agresor que se calmara y que fuera a buscar al perro que estaba en la vereda. El acusado lo hizo y la mujer aprovechó el momento para huir por una ventana en busca de ayuda.

El imputado la persiguió. La víctima le pidió auxilio a una persona que circulaba por la calle y así pudo llegar hasta la vivienda de unos conocidos. Recién allí Quiroga Spagnulo depuso su actitud y regresó a su domicilio.

El fallo de Maza fue dictado tras admitirse un acuerdo de juicio abreviado presentado por la fiscala Verónica Ferrero, el defensor particular Gastón Gómez y el propio acusado, quien reconoció su responsabilidad penal.

La víctima, al ser notificadas de su alcance, señaló que no estaba de acuerdo con la pena, ya que por el tiempo que duró el proceso, el acusado cumplió la sanción casi en su totalidad: permaneció un mes detenido en una comisará y desde fines de agosto del año pasado está bajo el régimen de arresto domiciliario y con restricciones de contacto. No obstante, dijo que pretende que “esto se termine cuanto antes” y que el condenado no la moleste más.

Quiroga Spagnulo ya había sido condenado en otras ocasiones. Primero recibió una pena en suspenso y luego esa sanción fue unificada con otra, por lesiones leves calificadas por relación de pareja preexistente y amenazas simples, y posteriormente recibió otra condena a otro año efectivo por lesiones leves calificadas por la relación de pareja preexistente, en concurso real con amenazas simples, hechos valorados en el marco de la ley 26.485.