El popularísimo vecino santarroseño, Beto Desuque, dialogando en la dominical mañana de ayer con su mozo predilecto, en el restobar de la Pellegrini, sobre los asuntos de cada día, las frivolidades de la hora y las profundidades del ser.

Beto Desuque: - Buenas, buenas, bueeeenaasss... ¿Qué tal, qué tal, qué tal? ¿Cómo anda la cosa por acá, qué se dice, qué se cuenta?

Mesero: - Hoooola, Betito querido y del alma, ¿qué contás vos? ¿Cómo te tratan la vida, la pandemia, la cuarentena?

Beto Desuque: - Acá andamos... Yo, esperando la vacuna.

Mesero: - Je. Ah. Mirá vos. Había escuchado el rumor de que te habían metido en el vacunatorio VIP...

Beto Desuque: - Ponele. Pero salí corriendo. ¡Mamita querida qué golazo en contra se mandaron!

Mesero: - Todo raro, ¿no?

Beto Desuque: - Ponele. Después le buscamos el pelo al huevo, la quinta pata al gato o lo que quieras, pero que se la mandaron, se la mandaron. Así de simple.

Mesero: - Y sí...

Beto Desuque: - Ponele que no era momento para ese tipo de favores. Je. Hay un clima con lo de la vacuna que hay que saber entender...

Mesero: - Más vale. Ansiedad, expectativa, la idea de un poco de igualdad.

Beto Desuque: - Eso mismo. El Gobierno la vino peleando contra el discurso de que era un "veneno". Y la peleó tan bien que ahora todas las personas quieren el veneno. Je. Así que los que reciben el veneno de manera privilegiada causan malestar.

Mesero: - Resultado: afuera Ginés.

Beto Desuque: - Ponele. Después de tanto laburo, que en paz descanse. "Hasta aquí llegó mi amor". Esta vez no le tembló el pulso a Alberto, ni se puso en Plan Descartes...

Mesero: - ¿Cuál sería el Plan Descartes?

Beto Desuque: - Digamos que no incurrió, como en tantos otros temas, en esa marcha atrás, o en esa "duda metódica", que era el planteo del filósofo René Descartes...

Mesero: - Ah.

Beto Desuque: - Esta vez el plan de Alberto fue el descarte... Pero de Ginés. Ya fue.

Mesero: - Je. Fue. Y a mí me caía bien "el gordo", no sé si por futbolero, o qué...

Beto Desuque: - Fue un gran ministro, de eso no hay dudas. Dicen que de los mejores de la democracia. Pero bueno, todo ciclo se cumple, ¿no?

Mesero: - "Ponele", diría Beto Desuque.

Beto Desuque: - Je. Y hablando de descartes y ciclos cumplidos, habrás visto la movida en el PJ, ¿no?

Mesero: - Yo como siempre: así, de reojo, a la pasada... Te espero a vos que sos el que la sabe lunga para que me expliques mejor.

Beto Desuque: - Je. Bueno... Por un lado estuvo la muerte de Menem, de Méndez, del Carlo o del innombrable, según quién lo mente... Que en paz descanse.

Mesero: - Uy, sí, claro, eso es un golpe...

Beto Desuque: - Aunque se veía venir por una cuestión natural, es un golpe. Emocional, político, un poco de todo. Tiene su impacto. Es, de alguna manera, el definitivo fin de un ciclo, aunque desde lo político no estuviera ya en el candelero.

Mesero: - Claro. Y a algunos les duele mucho.

Beto Desuque: - Seguro. La muerte es así. Todos sabemos que existe, que ronda, que viene... Pero cuando llega, en algún lugar duele. Y muchas veces viene en compañía de esa "celestización".

Mesero: - ¿Y eso qué es?

Beto Desuque: - Un concepto que eligió un amigo para describir esa manía de pintar a toda persona que se muere como buenita y hermosa, sacarle las impurezas y todo eso.

Mesero: - Ah, sí, pasa, pasa mucho.

Beto Desuque: - Con el "Carlo" también. No fue unánime, pero un poco de eso hubo. Obviamente que en estos casos viene una revisión de la historia, un repaso y etcétera.

Mesero: - Claro. Más en La Pampa, que fue tan menemista.

Beto Desuque: - Ni hablar. Los popes le hicieron de coro todo el tiempo en aquellos primeros pasos de lo que llamábamos "globalización", ponele. En fin.

Mesero: - Vos lo dijiste: fin de ciclo.

Beto Desuque: - Ponele. Y a eso se suma el nuevo reparto de barajas que se hizo en el PJ nacional. Ahí también se va marcando algún fin de ciclo.

Mesero: - ¿Por qué decís?

Beto Desuque: - Y... la alianza del vernismo y el kirchnerismo les está dejando poco lugar a los jugadores del Tío Marín, me parece.

Mesero: - Eso se veía venir también.

Beto Desuque: - Ponele. También es la naturaleza de la política. Y mirá que resistió Marín, eh...

Mesero: - ¿En qué sentido decís?

Beto Desuque: - Que no es gobernador desde 2003... Pasaron casi 20 años y el tipo siguió a su modo en cierto candelero, incidiendo, presidiendo el PJ pampeano... No cualquiera.

Mesero: - Como decís vos, un animal político.

Beto Desuque: - Ponele. Claro que sí. El tema es que en la selva mandan los que tienen el poder en ese momento, y esta vez al marinismo no le toca ser ni león ni gorila...

Mesero: - ¿Gorila?

Beto Desuque: - Bueno, no en el sentido político del "gorila", sino como referencia de uno de los animales que en la selva se la bancan, según la leyenda...

Mesero: - Ah.

Beto Desuque: - Ahora los que cortan el bacalao son el vernismo y el kirchnerismo... Verna, Ziliotto y la Luchy Alonso.

Mesero: - Y se reparten el bacalao para ellos, no para Convergencia...

Beto Desuque: - Je. Desde ya. Hacen de la política eso que dicen, el arte de lo posible, y la distribución de cargos tiene un límite. No hay lugar para todos.

Mesero: - ¿Y no habrá una ruptura o algo así?

Beto Desuque: - No creo que haya clima para eso en el PJ pampeano. El marinismo tratará de defender algunos espacios, supongo, pero va a meter violín en bolsa. No imagino que salgan a hacer un piquete.

Mesero: - Pucha. Estaría divertido.

Beto Desuque: - Ponele que para nosotros sí. Pero con los tiempos que corren, las cosas que pasan, lo que se pone en juego... no sé si está para divertirse.

Mesero: - Bueno, Betito... No te hagás el políticamente correcto. Era una forma de decir.

Beto Desuque: - Está bien. Pero no va a haber tanto lío, estimo. Se impondrá hasta mejor momento la gran Julio Grondona: "Todo pasa". Y el PJ pampeano también podrá descansar en paz.