La defensa del represor pidió un chequeo médico para establecer si existe un deterioro cognitivo severo que le impida estar en el banquillo de los acusados del tercer juicio de la Subzona 14.

Los abogados defensores del exjefe de Policía de La Pampa, Luis Baraldini, pidieron que se le haga un chequeo médico al represor con el objetivo de establecer si existe un deterioro cognitivo severo que le impida la posibilidad de estar en el tercer juicio de la Subzona 14, al que solo resta fijarle fecha en el Tribunal Oral Federal de Santa Rosa.

Ese examen mental está previsto en el artículo 78 del Código Procesal y es obligatorio para delitos que prevean penas mayores de diez años, como en este caso, y para imputados mayores a 70 años. Es decir, ese examen se hace antes del debate, lo solicite o no la defensa. Antes del inicio del segundo juicio de la Subzona 14 se efectuó el mismo examen a todos los imputados.

Sin embargo, en este caso, el defensor Pedro Mercado se anticipó y lo solicitó el pasado martes 7 de julio. Si ese examen estableciera un deterioro cognitivo severo, Baraldini quedaría afuera del tercer juicio.

Fuentes del TOF aclararon que no existió un nuevo pedido de prisión domiciliaria por parte de la defensa de Baraldini. Además, indicaron que todavía no se resolvió respecto a la solicitud planteada.

Los jueces corrieron vista al fiscal Leonel Gómez Barbella. Este opinó que debe rechazarse el pedido atento a que hace dos meses se valoró el estado de salud  de Baraldini en el marco de un pedido de arresto domiciliario.

Sin embargo, y en el caso en que el TOF decida realizar un nuevo reconocimiento médico, pidió que se lo tenga en cuenta para ofrecer peritos de parte que intervengan en ese chequeo.

 

Represor huidizo

El tribunal había revocado la prisión domiciliaria de Baraldini en setiembre del año pasado cuando una de sus víctimas lo fotografió en una vereda de Capital Federal, violando su arresto.

El represor quedó alojado en el Hospital Penitenciario de Ezeiza. Ya le rechazaron un pedido de domiciliaria que presentó por temor a contagiarse de coronavirus y otro para asistir a su esposa, que había sufrido una fractura.

Baraldini fue condenado a la pena de 25 años de prisión en el juicio denominado Subzona 14 II, en el que se lo encontró culpable de cometer delitos de lesa humanidad. Pero está acusado también en otra causa, el tercer juicio, en el que hay otras víctimas y también se juzgarán delitos sexuales cometidos contra personas secuestradas durante la última dictadura.

En el primer juicio a los represores pampeanos, en 2010, Baraldini no estuvo: se mantenía prófugo por esa época, escondido en Bolivia.

La defensa de Baraldini ahora intentaría dejarlo afuera de este tercer juicio, según parece, ante la posibilidad de que sufriera un proceso de “deterioro cognitivo”.

 

"Deterioro cognitivo"

Según se supo, el abogado Pedro Mercado también planteó que Baraldini atravesaba una situación de angustia importante. En el planteo mencionó que un informe de la Dirección Nacional del Servicio Penitenciario Federal realizado a requerimiento de la Justicia con relación a los internos con riesgo de salud ante el Covid-19 indica que el ex jefe de la Policía pampeana padece «deterioro cognitivo».

Por ese motivo, Mercado pidió «con carácter urgente» que le realicen un examen médico a Baraldini, a los fines se determine si el «deterioro cognitivo» señalado y las demás patologías que lo aquejan afectan su capacidad para estar en juicio. Por eso solicitó que se le practique el control psicofísico de rigor» y propuso como perito de parte al médico Mariano Castex.

 

Fiscal se opone

Por su parte, el fiscal Gómez Barbella recordó que el 21 de febrero de este año el juez Pablo Díaz Lacava y una secretaria del TOF se entrevistaron personalmente con Baraldini en el Hospital Penitenciario de Ezeiza. La entrevista se desarrolló en un consultorio médico y Baraldini le manifestó al juez que se encontraba bien; que la comida era buena; el alojamiento adecuado; que ocupaba una habitación individual con baño y ducha propia; que tenía disponible la utilización de dos salones para mirar televisión y que la atención médica era sobresaliente, más allá de que efectuaba consultas extramuros en el Hospital Militar Central. El militar le indicó entonces al juez que había perdido mucha capacidad auditiva y que, más allá de las restricciones a las visitas, lograba ver a su esposa en las consultas en el citado centro de salud.

Sobre el pedido actual, el fiscal pidió su rechazo, sobre todo porque la defensa no incorporó al expediente el informe médico al que aludió.

En su escrito dijo que considerando que las cuestiones de salud que al momento de su ingreso al penal ameritaron su ubicación dentro del Hospital Penitenciario Central han desaparecido y ya no es necesario que este ahi -queda dentro del penal-, sugirió que sea trasladado a la Unidad Penitenciaria 34 del SPF Campo de Mayo junto a otros detenidos por crímenes de lesa humanidad.

Gómez Barbella pidió, para el caso que el TOF acepte realizar la nueva revisión médica a Baraldini, que la medida le fuera notificada a la Fiscalía con prudente antelación, a fin de contar con la posibilidad de proponer peritos médicos de parte.