No entiende

“Este es un mensaje para decir en Línea Abierta que yo ya no entiendo más nada de lo que pasa con el tema del coronavirus, porque leía en la portada de El Diario que el gobernador decía ‘hemos vencido el pico de contagios’ y al lado había un título que decía: ‘otras dos muertes y 105 nuevos casos de coronavirus’. A ver si alguien me saca la duda, muchas gracias y muy amables”.


Para Camuzzi

“Llamaba para quejarme. Por la empresa Camuzzi. Qué hacen los repartidores, o cómo hacen para repartir las boletas. Porque en algunas casas dejan la boleta para pagar el gas y en otras, no. Mi vecina ya recibió la boleta, ya pagó el gas, y yo vivo pegado a ella y no me han traído la boleta para pagar. ¿Qué les pasa a los repartidores? ¿Cómo puede ser eso? Espero que pongan un poco más de atención y repartan mejor los recibos. Nosotros queremos pagar nuestras cuentas, no queremos estar debiendo. Que presten más atención con el reparto de las boletas. Por favor, un poco más de cuidado con estas cosas. Gracias a El Diario”.

“Bancos los sábados”

“Hay muchas cosas que tienen que cambiar en la Argentina. Por ejemplo, los bancos, tendrían que trabajar los sábados hasta el mediodía. Los empleados bancarios ganan muy buenos sueldos, y la gente necesita de ese servicio. Espero que algún diputado envíe algún proyecto en ese sentido. La sociedad lo apoyará”.

“Inacción policial”

“Quería saber por qué la Policía no actúa en el barrio Santa María de La Pampa y no se hace eco de todo lo que está pasando en el barrio. Las juntas que se hacen en la esquina de Selva y Provincialista. La otra noche le pegaron un botellazo a un chico. Quisiéramos que la Policía actúe. Para que no le pase a nadie más. Gracias”.

Impuesto por extracciones

“Tener que abonar por la extracción de dinero de los cajeros automáticos, un 18% en concepto de impuestos, es un delirio total. Hay que hablar y gestionar, para que se anule este impuesto”.

Para el BLP

“Quería decir que el pasado jueves tuve un turno en la sucursal de la calle Hilario Lagos del Banco de La Pampa (BLP), para hacer un trámite. Tenía el turno a las 11 de la mañana. Como ya se había pasado la hora entré y pregunté, y me atendió una policía. Cosa que es muy llamativo, que no haya una persona civil, empleada del banco, para que te asesore y te diga lo que tenés que hacer. Yo creo que la Policía está para otra cosa, no puede estar para atender al público en la entrada de los bancos. Yo se lo agradezco, porque atienden bien, pero ¿a dónde está el personal del banco? Llegó a tal punto, que la mujer policía fue arriba para preguntar mi consulta y volvió y me dijo que podía subir. No entiendo cómo se maneja el Banco de La Pampa. Nunca pasó lo que está pasando en este tiempo. Jamás. Soy jubilada de hace 12 o 13 años, y nunca vi algo así. Gracias a El Diario, porque es el único lugar donde uno se puede quejar”.

Secuelas del aislamiento

“Este es un mensaje para todos los funcionarios de Niñez y Adolescencia. Psicólogos, asistentes sociales, pediatras, y abogados, que no los escucho alzar la voz ni hacer ninguna sugerencia técnica, para que se hable de las secuelas psicológicas que está dejando el eterno aislamiento que pregona el Gobierno Nacional, como solución a la pandemia por el coronavirus. Incluso acá se están cercenando derechos humanos garantizados en la Constitución Nacional, y no dicen ni una palabra estos profesionales... Qué raro, ¿no? Será que no quieren generar molestias a los jefes...”.

Adhiere al llamado

“Coincido 100x100 con ese lector o lectora, que sacó ese aviso para el Banco de La Pampa, con respecto a la atención y a los turnos. Es un desastre, tiene razón esa persona. Cuando uno entra hay tres o cuatro personas abajo y otras tres personas arriba. Y uno tiene que estar esperando entre 45 o 50 minutos, o hasta una hora, habiendo sacado el turno correspondiente. Y esto se los hacen a las personas mayores. Porque yo soy un jubilado de 68 años y me pasó lo mismo el viernes de la semana pasada. Es mala la atención. Que se lo graben los directivos. Algunos empleados se creen los dueños del banco o los gerentes del banco. Uno va humildemente con un problema o inquietud y te ladran, parecen perros dogos o rottweiler. Dan ganas de revolearles con el escritorio, pero uno se tiene que callar la boca, para que le solucionen el problema. Uno no va a pelear ni a discutir, pero atienden enojados. La mayoría de los empleados bancarios cobra por lo menos 100.000 pesos mensuales, como mínimo. Y atienden muy mal”.