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EL DIARIO digital
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La interna en el Partido Justicialista pampeano sumó un nuevo capítulo en el tablero de las negociaciones informales. Luego del ausentismo estratégico de la conducción santarroseña tanto en el acto del Día de la Lealtad -celebrado el pasado 17 de octubre- como en las reuniones orgánicas del partido de los últimos días, el sector que encabeza el intendente Luciano di Nápoli volvió a emitir una clara señal dirigida al gobernador Sergio Ziliotto: el canal de diálogo sigue abierto, pero exigen que la conversación se dé en una mesa chica y sin caer en formalismos de ocasión.
El gesto adquiere relevancia política porque responde directamente al reclamo de distintos sectores del peronismo que le pedían al jefe comunal dar el paso para destrabar el estancamiento y habilitar la negociación. En las últimas horas, la encargada de revalidar en público esa postura fue la secretaria de Gobierno municipal y principal armadora del espacio, Carmina Besga, quien fijó posición en declaraciones radiales en LU 100.
"El intendente ha sido claro, dijo que no íbamos a participar del acto del Día de la Lealtad porque ir a festejar una unidad cuando se sabe que el Partido Justicialista no atraviesa una unidad real... es como fingir demencia y que está todo bien", argumentó Besga al repasar los motivos del distanciamiento y el malestar acumulado desde la conformación de las listas de autoridades partidarias, en las que el dinapolismo quedó marginado.
Desde la Intendencia santarroseña insisten en que las reuniones masivas del Consejo Provincial o los eventos de aparato no constituyen el ámbito propicio para discutir el fondo del problema. En ese sentido, fuentes cercanas al jefe comunal ya habían dejaron trascender que el faltazo a las convocatorias partidarias formales fue deliberado: "Luciano no va, y espera poder tener una charla con Ziliotto pronto. Pasaron muchas cosas y cree que hay que sentarse a conversar, pero esa no es la manera. Lo convocan a un Consejo Provincial del PJ del que nos dejaron afuera y sin dejarnos participar".
En sintonía con ese diagnóstico, Besga dijo ayer que la búsqueda de entendimiento exige un ámbito reservado y de mutuo reconocimiento. "Para que haya unidad hay que tener un montón de charlas antes, que no se hacen durante un acto, ni en los medios, ni en los escenarios. Se hacen en una oficina, en una cena... nosotros no hemos participado de una interna porque no nos dejaron", subrayó. Además, remarcó su posición institucional dentro del PJ: "Nosotros estamos afiliados, no tenemos cargo dirigencial... pero soy una afiliada más de los treinta y pico mil afiliados que tiene el PJ pampeano".
Mano a mano
Este segundo intento de acercamiento por parte del espacio capitalino se produce en un momento bisagra. En las recientes reuniones partidarias, Ziliotto bajó un mensaje de apertura al sostener que el PJ avanza hacia los próximos desafíos "con todos adentro, o por síntesis o por internas".
Con el reclamo de diálogo planteado sobre la mesa y tras la explícita manifestación de di Nápoli y Besga de sentarse a discutir el rumbo del peronismo, la resolución del conflicto depende ahora de la agenda del Poder Ejecutivo. Mientras las especulaciones sobre armados futuros continúan, en la municipalidad santarroseña esperan que la convocatoria del mandatario pase finalmente de la declaración pública a una mesa de trabajo mano a mano.