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EL DIARIO digital
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Tras la audiencia de formalización que investiga a siete efectivos policiales por los delitos de lesiones graves y vejaciones, el abogado defensor José Mario Aguerrido quien representa a tres de los agentes imputados (Regiart, Tituñik y Weinmeister) cuestionó con dureza los términos de la acusación fiscal, aseguró que existe una "exageración absoluta" en el relato del denunciante y sostuvo que sus defendidos no tuvieron participación en las agresiones.
El abogado marcó discrepancias con la calificación legal provisoria y puso en duda la veracidad de los maltratos denunciados en el ámbito de la Seccional Primera.
Aguerrido señaló que existen contradicciones y errores en la formulación de los cargos por parte del Ministerio Público Fiscal, especialmente en lo que respecta a la tipificación de lesiones graves y al tiempo estimado de recuperación.
En cuanto a los supuestos tormentos y golpes sufridos durante cuatro horas en la comisaría según los dichos del denunciante, desde las 22:30 hasta las 02:30, el defensor fue categórico: "Una persona que dice que fue maltratada supuestamente durante 4 horas en el ámbito de la Seccional Primera no tiene ninguna marca en el cuerpo, nada. Hay fotos, está impecable. Lo único que tiene sí es un golpe en la cara, en el sector derecho".
Afirmó además que, de acuerdo con los videos de la dependencia, el ingreso y el desarrollo cotidiano fueron normales, sin observar empujones ni actos de violencia explícita hacia el demorado dentro de la seccional.
El abogado remarcó que los tres efectivos que defiende formaban parte del último móvil policial que arribó a la escena del procedimiento.
Según detalló el letrado, Tituñik y Weinmeister fueron los encargados de subir al joven al patrullero para trasladarlo hacia la Seccional Primera, un trayecto que duró apenas 20 segundos por la cercanía con la terminal.
Sostuvo que también que el traslado se realizó siguiendo protocolos de contención para evitar que los detenidos se golpeen contra los vidrios llevándolo con la cabeza hacia abajo, pero negó categóricamente que allí se le hayan propinado golpes. Asimismo, aclaró que Regiart llegó después y ni siquiera estuvo en el lugar donde el aprehendido fue reducido.
Para la defensa, las lesiones constatadas no se produjeron en la comisaría, sino en el transcurso del operativo previo o durante la huida inicial del ciudadano.
Aguerrido recordó que, cuando se desató la discusión inicial en la zona de la terminal, el joven se puso en actitud de pelea y salió corriendo de manera imprevista, cruzando por detrás del Centro Cívico y el Superior Tribunal de Justicia. "¿Qué sabemos si se peleó con alguien o se cayó en la huida?", planteó.
El abogado también mencionó un episodio posterior al salir de la dependencia, cuando el denunciante se cruzó nuevamente con el efectivo Regiart reclamando por un supuesto robo de guitarra, situación que derivó en confusiones y retractaciones por parte de la presunta víctima.
Finalmente, respecto a la situación laboral de los efectivos, Aguerrido indicó que la fuerza policial evaluará la aplicación de medidas disciplinarias o el pase a pasiva a medida que avance el proceso, aunque consideró prudente esperar debido a que no todos los siete imputados tuvieron el mismo grado de participación en los hechos investigados.