La Pampa

Datos y planificación para reorganizar los servicios públicos de General Pico

La intendenta Alonso destacó la importancia de evaluar resultados y planificar con datos
La intendenta Alonso destacó la importancia de evaluar resultados y planificar con datos.
El municipio incorporó registros, indicadores y mantenimiento preventivo para ordenar tareas, anticipar problemas y optimizar recursos en distintas áreas.

Escuchá esta nota

EL DIARIO digital

minutos

General Pico (Agencia) - La planificación, el registro de datos y la evaluación de resultados se convirtieron en herramientas centrales de la Secretaría de Ambiente y Servicios Públicos de Pico. A partir de la implementación de un sistema de mejora continua, el municipio reorganizó procedimientos, modificó rutinas de trabajo y comenzó a utilizar información concreta para definir prioridades, anticipar problemas y aprovechar mejor los recursos disponibles.

El secretario del área, Sebastián Adamo, explicó que la metodología busca trasladar al ámbito público herramientas de gestión utilizadas en empresas, aunque con un objetivo diferente. "Nosotros lo que buscamos es la mejor calidad de vida para la ciudadanía", afirmó durante una jornada realizada en MEDANO, donde se presentaron los avances del proceso.

La mejora continua consiste en revisar de manera permanente cómo se trabaja, medir resultados, identificar fallas y corregirlas a partir de información verificable. En Servicios Públicos, el sistema abarca desde la recepción de reclamos hasta el mantenimiento de vehículos, la organización de las cuadrillas y la planificación de las tareas cotidianas.

Reclamos y mantenimiento preventivo

Uno de los cambios fue la implementación, en 2024, de un sistema de atención ciudadana que permite registrar los pedidos recibidos a través diversas vías de comunicación directa con el vecino. Desde su puesta en marcha se gestionaron alrededor de 3800 reclamos vinculados con la recolección de residuos, el barrido, el estado de las calles, los animales sueltos y los problemas con el arbolado, entre otros servicios.

El registro permite identificar los puntos más débiles de la prestación y establecer plazos de respuesta. Adamo aseguró que los indicadores muestran una disminución de los reclamos y un cumplimiento satisfactorio de esos plazos.

La gestión de la flota vehicular fue otro de los ejes principales. En los últimos dos años se incorporaron 15 máquinas, entre camiones, tractores y motoniveladoras, a partir de un análisis de las necesidades operativas. Al mismo tiempo, se modificó el esquema de mantenimiento: en lugar de esperar a que los vehículos se rompan para repararlos, se trabaja para anticipar fallas y programar intervenciones.

Las reparaciones y los servicios quedan registrados mediante órdenes de trabajo, con información sobre cada unidad, las tareas realizadas y sus responsables. También se incorporaron dispositivos de identificación para vincular a los conductores con los vehículos y registrar las cargas de combustible. Los datos permiten detectar patrones de fallas, analizar sus causas y orientar las capacitaciones.

Como resultado, Adamo indicó que entre un año y otro se redujo un 28,6% la cantidad de órdenes de trabajo vinculadas al mantenimiento mecánico. La disminución se atribuye al mayor peso del mantenimiento preventivo, que reduce costos y permite disponer de las unidades durante más tiempo.

La reorganización también alcanzó al personal. La definición de funciones, la planificación diaria y el uso de planillas y procedimientos comunes contribuyeron a ordenar las tareas y reducir conflictos internos. El funcionario reconoció que la adaptación implica un cambio cultural, pero sostuvo que la organización permite mejorar el desempeño incluso cuando los recursos son limitados.

Una metodología para distintas áreas

La mejora continua también produjo cambios en otros espacios municipales. En la Reserva Natural Urbana, se pasó de registrar 14 incendios de pastizales durante 2024 a no contabilizar ninguno, según los datos aportados por Adamo.

El funcionario vinculó ese resultado con una mayor organización del personal, las recorridas diarias del guardaparque y el ordenamiento de los sectores habilitados para pescadores. Además, se reforzaron los controles de seguridad y se incorporó un registro digital de visitantes que permite conocer cuántas personas ingresan, en qué vehículos y qué actividades realizan. El objetivo es orientar las decisiones de acuerdo con el uso efectivo del predio. La reorganización también contribuyó a reducir el vandalismo.

En la Canilera, en tanto, se incorporó un sistema digital de historias clínicas que agiliza las consultas y centraliza la información sanitaria de los animales. Allí se registran también las intervenciones territoriales, como las campañas de castración, vacunación antirrábica y control de la garrapata. Esa información permite elaborar estadísticas y observar la evolución de las acciones sanitarias.

En Arbolado Urbano se avanzó con la planificación de podas por sectores y la organización del mantenimiento de los espacios verdes. El método también se aplica al corte de pasto y a las tareas sobre las avenidas de circunvalación, con el propósito de distribuir mejor el trabajo y controlar su cumplimiento.

Datos para tomar decisiones

Durante la presentación, la intendenta Fernanda Alonso destacó la importancia de trabajar con información y evaluar los resultados. "Todo dato es importante, porque ordena la labor, genera decisiones y da respuestas para políticas públicas, permitiendo planificar y anticiparse al problema", expresó.

La jefa comunal también valoró el recorrido realizado durante los últimos tres años y el compromiso de los equipos municipales, aunque reconoció que todavía quedan objetivos por alcanzar. "Hemos logrado mucho, aunque sabemos que aún nos falta", señaló.

Según Adamo, la Secretaría presta servicios a más de 30.000 frentistas, mientras que los vehículos vinculados a la gestión de residuos recorren más de 50.000 kilómetros mensuales. Además, el año pasado se movilizaron alrededor de 224 toneladas de residuos por día entre la recolección domiciliaria, la especial y los centros de transferencia.

Frente a esa escala de trabajo, el funcionario sostuvo que la mejora continua debe funcionar como una política permanente y no como una intervención aislada. La finalidad es analizar qué se hace, con qué recursos y qué resultados se obtienen para corregir desvíos y elevar la calidad de las prestaciones.

"Queremos servicios de calidad, bueno, implementemos un plan de calidad", resumió Adamo. La premisa, explicó, es lograr que los recursos disponibles rindan lo máximo posible y que la información se traduzca en decisiones concretas para mejorar los servicios que recibe la comunidad.

También te puede interesar...