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EL DIARIO digital
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La Pampa se ubicó como la segunda provincia del país con mayor caída porcentual del empleo industrial durante la gestión del presidente Javier Milei. Según un informe de la consultora Politikon Chaco, elaborado sobre datos oficiales de la Secretaría de Trabajo de la Nación, la provincia perdió 729 puestos de trabajo registrados en la industria manufacturera entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026.
La cantidad de empleos industriales en territorio pampeano pasó de 5.688 a 4.959 en esos dos años, lo que representa una contracción del 12,8%. El porcentaje supera ampliamente la caída del 5,2% registrada a nivel nacional y coloca a La Pampa entre las jurisdicciones más perjudicadas por el retroceso de la actividad manufacturera.
El relevamiento muestra que únicamente La Rioja, con una reducción del 15%, sufrió una caída proporcional mayor. Detrás de La Pampa aparecen San Luis, con el 11,3%, y Misiones, con el 10,1%. Son las únicas cuatro jurisdicciones del país donde la pérdida de empleo industrial alcanzó los dos dígitos.
La industria alimentaria, la más golpeada
Uno de los datos más preocupantes para la economía pampeana es la concentración de las pérdidas laborales en la industria alimentaria.
De los 729 puestos industriales que desaparecieron en el período analizado, 661 correspondieron a establecimientos dedicados a la elaboración de alimentos. Esto significa que esa actividad explicó el 91% de la reducción del empleo manufacturero provincial.
Las restantes ramas industriales tuvieron un saldo negativo conjunto de 68 puestos de trabajo.
La magnitud del retroceso alimentario evidencia la vulnerabilidad de uno de los principales sectores de agregado de valor de la producción pampeana. La actividad manufacturera vinculada a los alimentos constituye un eslabón fundamental entre la producción primaria, el procesamiento industrial y la generación de empleo privado.
Una caída muy superior al resto del empleo privado
El informe también revela que el deterioro del empleo industrial en La Pampa fue considerablemente más profundo que el registrado en el conjunto del mercado laboral privado formal.
Mientras la industria perdió el 12,8% de sus puestos, el empleo privado registrado total de la provincia retrocedió aproximadamente un 4,3%. La diferencia de 8,5 puntos porcentuales fue la segunda más elevada del país, nuevamente detrás de La Rioja.
Este contraste muestra que la industria manufacturera sufrió un ajuste mucho más intenso que el promedio de las actividades económicas pampeanas.
La pérdida de puestos industriales tiene, además, una incidencia particular sobre la economía provincial porque se trata de empleos formales asociados a procesos de transformación productiva y generación de valor agregado.
Más de 66 mil empleos industriales menos en el país
El deterioro del empleo manufacturero pampeano se inscribe en un escenario de retroceso generalizado de la industria argentina durante la administración de Milei.
Entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026, el país perdió 66.262 puestos industriales registrados. La cantidad de empleos pasó de 1.273.189 a 1.206.927, una reducción del 5,2%.
En ese mismo período, el conjunto del empleo privado formal disminuyó un 2,2%, con 146.880 puestos menos. De esta manera, la industria explicó el 45,1% de la pérdida neta de empleos privados registrados en todo el país.
El relevamiento señala que 22 de las 25 jurisdicciones analizadas registraron pérdidas de puestos manufactureros. Las únicas excepciones fueron Santa Cruz, Neuquén y Río Negro, que mostraron incrementos del 11,8%, 9,2% y 7,8%, respectivamente.
Los datos corresponden al Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) de la Secretaría de Trabajo de la Nación y contemplan exclusivamente puestos asalariados registrados del sector privado. No incluyen empleo público, trabajo informal ni trabajadores independientes.
Si bien las estadísticas no permiten determinar por sí solas las causas específicas de cada pérdida laboral, muestran que La Pampa sufrió una contracción industrial proporcionalmente mucho más severa que el promedio argentino.