Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
Los habitantes del sector exigen una intervención integral de infraestructura pluvial y cloacal antes de que el colapso ambiental y sanitario sea irreversible. No quieren parches.
Detrás de la presentación formal ante el CD, aparece un reclamo acuciante: el sistema de desagües pluviales y cloacales del sector está al límite de su capacidad y requiere obras de infraestructura urgentes para evitar un colapso sanitario de proporciones.
El motivo neurálgico del reclamo no responde a un imprevisto ni a un evento aislado. Es el resultado previsible de un crecimiento urbano acelerado sin la planificación de los servicios básicos soterrados. Según explican los propios vecinos en la nota dirigida a la presidenta del Concejo Deliberante, Romina Montes de Oca, en los alrededores del barrio Escondido se desarrollaron en los últimos tiempos nuevos loteos y barrios destinados a viviendas sociales.
Esta expansión demográfica trajo consigo un incremento sustancial en el número de habitantes y, por ende, un salto exponencial en el volumen de efluentes sanitarios y líquidos pluviales que la red del sector debe recibir y evacuar diariamente.
Un sistema sobrepasado por la demanda
La infraestructura concebida años atrás para atender a una población sensiblemente menor hoy resulta abiertamente insuficiente. El diagnóstico volcado en la nota vecinal describe con precisión técnica el cuello de botella que enfrenta la zona: el cuenco y la cámara de recepción actualmente disponibles no disponen de la capacidad adecuada para soportar el caudal constante que genera el ritmo de edificación aledaño.
"Este crecimiento poblacional ha incrementado significativamente el volumen de líquidos que debe recibir y evacuar la infraestructura existente, resultando evidente que el cuenco y la cámara actualmente disponible no cuenta con la capacidad suficiente para soportar adecuadamente dicho caudal, situación que hace necesaria y urgente la realización de nuevas obras de desagües pluviales y cloacales y la ampliación de la infraestructura existente", argumentaron de forma textual los residentes en el escrito ingresado al Concejo Deliberante.
Para las familias que habitan el barrio Escondido, esta carencia no representa una especulación abstracta, sino una amenaza palpable en su día a día. El riesgo de anegamientos ante precipitaciones, el escurrimiento deficiente de efluentes y la saturación de los receptáculos existentes comprometen de forma directa la salubridad del entorno y la calidad de vida de la comunidad.
Uno de los ejes más firmes del petitorio radica en el rechazo implícito a las medidas paliativas o a los parches de emergencia. Conscientes de que el sistema de drenaje urbano funciona de manera interconectada, los frentistas recalcaron que cualquier intervención técnica debe abordarse con una perspectiva integral.
En ese sentido, solicitaron formalmente que la proyección y ejecución de las obras pluviales y cloacales contemple la conexión y articulación directa con los proyectos de desagüe previstos o en desarrollo en los barrios Nuevos y sectores vecinos.
El propósito central de esta articulación es evitar que las escorrentías e incrementos de caudal originados en las zonas en expansión terminen derivando sin control hacia el barrio Escondido, multiplicando los inconvenientes para quienes ya residen en la zona.
En la órbita del Ejecutivo Municipal
Frente a este escenario, la nota presentada por la comunidad del barrio Escondido concluye con una apelación directa al Departamento Ejecutivo Municipal para que proceda, a la mayor brevedad posible, a elaborar el proyecto técnico pertinente y a disponer la ejecución efectiva de las obras de infraestructura necesarias. Los vecinos catalogan esta intervención como una demanda prioritaria para garantizar condiciones dignas de habitabilidad.
La solicitud vecinal trasciende la coyuntura del barrio Escondido y pone sobre la mesa de debate local el verdadero costo del desarrollo urbano. La entrega de soluciones habitacionales y la apertura de nuevos loteos exigen, de manera simultánea, inversiones de fondo en redes de saneamiento, agua y drenaje.
Mientras la nota inicia su recorrido formal por las comisiones de trabajo del Concejo Deliberante de Santa Rosa, los vecinos del barrio Escondido esperan que la burocracia municipal responda con la misma celeridad con la que el agua y los efluentes amenazan sus calles y sus hogares.