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EL DIARIO digital
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General Pico (Agencia) - Un violento asalto a mano armada se registró durante la madrugada de este miércoles en una despensa ubicada en la calle 107, donde un hombre ingresó con el rostro cubierto, amenazó al joven que se encontraba atendiendo y escapó con dinero.
El hecho ocurrió en el comercio denominado Polirubro 107, emplazado sobre la arteria que divide los barrios Frank Allan y Don Bosco, entre calles 32 y 34 bis. El ladrón irrumpió en el local alrededor de la 1:20, cuando Gabriel, de 24 años e hijo de la propietaria de la despensa, atendía en el turno noche como lo hace a diario.
El asaltante atravesó la puerta del negocio completamente encapuchado y fue directamente hacia el joven. Exhibió un arma de fuego y exigió al comerciante que le entregara toda la recaudación.
Le indicó al damnificado que colocara el dinero dentro de una bolsa de nylon y, una vez que obtuvo el efectivo, realizó otra exigencia. Además de la plata, quiso quedarse con la llave del comercio con la intención de dejar encerrado al despensero. Sin embargo, Gabriel no llevaba la llave consigo y el asaltante finalmente abandonó el lugar.
Previo a salir del local comercial, le advirtió al damnificado que no lo siguiera porque supuestamente había gente esperándolo en el exterior, pero luego se pudo comprobar que se retiró caminando, sin cómplices ni vehículo para escapar.
Durante el episodio, el comerciante logró mantener la calma y no opuso resistencia, mientras que tampoco se advirtió alterado al asaltante, más allá de la violencia que representa el uso de un arma de fuego.
La víctima alertó a la policía minutos después del hecho, dando inició a las actuaciones para intentar determinar quién fue el autor. La investigación quedó a cargo del fiscal Juan Cupayolo.
Entre las principales medidas se encuentra el relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona, que podrían aportar imágenes sobre el ingreso, la permanencia y la huida del sospechoso. También se busca establecer si el elemento utilizado para intimidar al joven era efectivamente un arma de fuego o una réplica.
Para los dueños del comercio, el episodio significó una situación inédita después de casi dos décadas al frente del negocio. Polirubro 107 funciona las 24 horas y es atendido por integrantes de la familia.