La Pampa

"Los jueces nacionales son la primera barrera para evitar vulneraciones de derechos"

Manrique flanqueado por Campo y Marull
Manrique, flanqueado por Campo y Marull.
El integrante de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Ricardo Pérez Manrique, expuso en la UNLPam. Ante magistrados del STJ y autoridades académicas, llamó a poner la "dignidad humana en el centro de la ley" y alertó por los riesgos de la inteligencia artificial.

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EL DIARIO digital

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En el marco del Programa Académico Institucional en Derechos Humanos, la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam) fue sede de una disertación de alto nivel institucional y jurídico. El juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), el uruguayo Ricardo César Pérez Manrique, expuso sobre "El juez nacional y el derecho internacional de los derechos humanos", en una jornada que comenzó con un encuentro privado junto a las autoridades del Superior Tribunal de Justicia (STJ) y la casa de altos estudios.

Con una mirada reflexiva enfocada en la práctica judicial, Pérez Manrique sostuvo que "ninguna norma que se dicte puede ser contraria a la dignidad humana" y llamó a concebir el derecho como una ciencia social destinada a resolver problemas concretos de las personas. "Pongámonos la camiseta de la gente, de la persona que sufre y no encuentra respuestas en el sistema interno", enfatizó el magistrado internacional.

La presentación estuvo encabezada por la ministra del STJ, María Verónica Campo, y el rector de la UNLPam, Francisco Marull. El auditorio del Aula Magna contó con una concurrencia transversal del ámbito público local: asistieron el presidente del STJ, Hugo Oscar Díaz; los ministros Fabricio Luis Losi y Eduardo Fernández Mendía; el procurador general Mario Oscar Bongianino; el defensor general Martín Saravia; la fiscal de Estado, Romina Schmidt; la subsecretaria de Derechos Humanos, Paula Grotto; decanos, legisladores provinciales, magistrados y representantes del Colegio de Abogados.

Durante las palabras de bienvenida, la ministra Campo remarcó el desafío de lograr que las declaraciones y jurisprudencia trasciendan la teoría: "A veces no logramos que esas citas y declaraciones lleguen al justiciable. Son cuestiones que sabemos y conversamos, pero tenemos que trabajar para que se traduzcan en la práctica diaria". Por su parte, el rector Marull subrayó la responsabilidad académica de formar profesionales con perspectiva social e inclusiva.

Control de convencionalidad y el rol del juez local

En su disertación, Pérez Manrique planteó el concepto de "complementariedad" del sistema interamericano respecto de la Justicia ordinaria. Explicó que la Corte IDH, que ampara a más de 500 millones de habitantes en más de 20 países, tramita un promedio de apenas 40 casos al año debido a la limitada capacidad operativa del tribunal.

"Por eso es tan importante el control de convencionalidad que ejercen los jueces nacionales. Ellos son la primera barrera para impedir que las violaciones a los derechos humanos tengan que llegar a la Corte", afirmó. A su vez, remarcó que las fallas de acceso a la justicia y el incumplimiento de las garantías procesales constituyen las principales causales de demandas contra los Estados.

Hacia el cierre de su exposición, el jurista abordó la necesidad de juzgar con perspectiva de género, niñez y vejez, e incorporó un llamado de atención sobre el surgimiento de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial en el ejercicio del derecho. "Está llevándonos a situaciones incontrolables a las que hay que ponerle límites; los avances tecnológicos no pueden pisotear derechos", concluyó, reafirmando que el principio pro-persona debe primar sobre cualquier automatismo técnico o burocrático.

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