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EL DIARIO digital
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El Centro de Empleados de Comercio (CEC) de Santa Rosa y el de General Pico salieron en defensa de la Ley 2717 de Descanso Dominical y cuestionó la propuesta de la diputada María Laura Trapaglia de derogar la norma, vigente desde hace casi trece años. "El domingo no es un franco cualquiera", plantearon los secretarios generales de cada gremio, Rodrigo Genoni y Daniel Lovera.
Ante el planteo de derogación, Genoni y Lovera recordaron que la norma "no fue una imposición del Estado ni de los trabajadores contra los comerciantes", sino que fue producto de "un amplio acuerdo entre los Centros de Empleados de Comercio de La Pampa, las cámaras empresariales y el Gobierno provincial".
Los dirigentes también destacaron el respaldo político que tuvo la iniciativa al momento de su sanción: "29 de los 30 diputados provinciales votaron a favor de su sanción". En ese sentido, reclamaron que quienes sostienen que el descanso dominical provocó consecuencias negativas para la actividad comercial presenten datos que permitan demostrarlo.

"¿Cuántos puestos de trabajo se perdieron por el descanso dominical? ¿Qué grandes superficies cerraron por no abrir los domingos? ¿Qué ventas desaparecieron en lugar de trasladarse a los otros seis días o al pequeño comercio?", plantearon.
Desde el CEC señalaron además que la restricción no implica que los domingos no haya actividad comercial. "Los domingos en La Pampa se puede comprar", afirmaron, y enumeraron entre los comercios que permanecen abiertos a "despensas, verdulerías, quioscos, heladerías, rotiserías y distintos comercios de cercanía contemplados por la propia ley".
Según el comunicado, la normativa limita fundamentalmente la apertura de las grandes superficies y esto también responde a una cuestión económica. "Durante seis días las grandes cadenas concentran una enorme capacidad comercial, financiera y publicitaria. El domingo representa una oportunidad para el pequeño comercio de barrio y contribuye a que parte de ese consumo quede en la economía local", sostuvo.
El gremio también cuestionó el argumento de que habilitar la apertura dominical implicaría necesariamente una mayor generación de empleo. "No existe ninguna obligación de contratar un solo trabajador adicional", advirtió Genoni y Lovera. Las empresas, agregaron, pueden distribuir la dotación existente durante siete días "mediante francos rotativos, jornadas reducidas y los nuevos mecanismos de organización y compensación horaria".
"Un franco el martes no es lo mismo que tener libre un domingo", remarcaron. En su planteo, el descanso dominical tiene una dimensión familiar y social que excede la organización laboral: "El martes los hijos están en la escuela, la pareja puede estar trabajando y la familia desarrolla su actividad habitual. El descanso dominical protege algo distinto: un día común para compartir en familia".
El comunicado recordó además que la Ley 2717 no se limita al descanso de los domingos, sino que también establece horarios especiales para Navidad y Año Nuevo, con límites para el cierre de los comercios los días 24 y 31 de diciembre.
"Detrás de esta norma existe, entonces, una concepción mucho más amplia que decidir a qué hora abre o cierra un supermercado. Existe una idea de trabajo, de familia, de comunidad, de equilibrio, de valorar el tiempo de los trabajadores y trabajadoras", sostuvieron Genoni y Lovera.
Finalmente, los dirigentes plantearon una defensa política y social de la normativa: "La Ley 2717 no debe derogarse, debe defenderse, porque detrás de cada trabajador y trabajadora hay una familia y detrás de cada familia hay una vida que también merece ser cuidada".
"El domingo es de todos y el derecho a disfrutarlo también", concluyeron.