La Pampa

Menos carne, bebidas y rotisería: cómo cambió el consumo de los pampeanos

Las ventas en supermercados de La Pampa siguen 71-en-porciento- por debajo de los niveles de 2023
Las ventas en supermercados de La Pampa siguen 7,1% por debajo de los niveles de 2023.
El ajuste también modificó el changuito: cayó con fuerza la compra de bebidas, comidas preparadas y carnes, mientras crecieron panadería, frutas y verduras. En el primer semestre de 2026, las grandes cadenas facturaron  $11.710 millones menos que tres años atrás.

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EL DIARIO digital

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El consumo en los supermercados pampeanos todavía no logra recuperar los niveles anteriores al ajuste iniciado a fines de 2023 y, además de una caída general de las ventas, muestra cambios importantes en los productos que eligen los consumidores. Se compra bastante menos en algunos rubros como bebidas, rotisería y carnes, mientras ganaron terreno alternativas como panadería, frutas y verduras.

Así surge de un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado sobre datos del INDEC y del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE). El estudio analiza las ventas de las grandes superficies comerciales de La Pampa hasta junio de este año y las vincula con la evolución de los salarios privados registrados.

En los primeros seis meses de 2026, las ventas reales de los supermercados de la provincia cayeron 0,3% respecto del mismo período de 2025. Sin embargo, cuando la comparación se extiende hacia atrás aparece con mayor claridad la magnitud de la retracción: el consumo quedó 7,1% por debajo de 2023 y 10% debajo de 2022.

Según los cálculos de CEPA, la diferencia respecto de 2023 representa $11.710 millones menos de facturación durante apenas seis meses, expresados a precios de junio de 2026.

El cambio en el changuito

La composición de las ventas permite observar cómo las familias fueron modificando sus consumos. El caso más marcado es el de las bebidas, cuyas ventas durante el primer semestre quedaron 32,2% por debajo de 2023. También aparece una fuerte retracción en rotisería y alimentos preparados, con una caída del 25,2%.

Las carnes, pese a mostrar este año una recuperación del 2,5% frente a 2025, todavía se encuentran 7,9% por debajo de los niveles de 2023. En productos de almacén, la caída alcanza el 4,2% en la misma comparación.

En sentido contrario aparecen dos rubros básicos. Las ventas de panadería crecieron 9,9% respecto de 2023 y las de verdulería y frutería aumentaron 7,5%. Son, según destaca CEPA, los únicos rubros alimentarios que superan los valores de aquel año y se consolidaron como opciones más accesibles para los consumidores.

Los lácteos también muestran una recuperación: aumentaron 6,2% respecto del año pasado y se ubican 2,9% por encima de 2023, aunque todavía permanecen 2,9% debajo de 2022.

Fuera de los alimentos, uno de los datos llamativos es el crecimiento de electrónicos y artículos para el hogar, cuyas ventas aumentaron 20,1% frente a 2025 y ya superan en 3,2% las de 2023. En cambio, indumentaria y calzado retrocedió 11,1% en el último año.

Una recuperación que todavía no alcanza

Los últimos datos muestran alguna señal de recuperación respecto de los niveles más bajos. En junio, las ventas de supermercados crecieron 3,5% interanual, lo que significó $884 millones más que en junio de 2025.

Pero la comparación con el período previo al ajuste sigue siendo negativa: las ventas de junio quedaron 3,4% debajo de junio de 2023, una diferencia equivalente a $921 millones a valores actuales.

CEPA vincula directamente esta evolución con lo ocurrido con los ingresos. Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024, los trabajadores registrados perdieron 7,8% de poder adquisitivo. Con el IPC oficial, posteriormente hubo una recuperación y en marzo de 2026 el salario real se encontraba 0,7% por encima de noviembre de 2023.

Sin embargo, el resultado cambia sustancialmente cuando los salarios se actualizan utilizando la estructura de gastos de la ENGHo 2017/18, la canasta más reciente disponible: bajo ese cálculo, el poder adquisitivo permanecía 9% por debajo de noviembre de 2023. En paralelo, las ventas de supermercados estaban 8,2% debajo de aquel nivel.

Millones que faltaron en los bolsillos

El informe pone números a esa pérdida. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, CEPA estima que cada trabajador privado registrado de La Pampa acumuló una pérdida de poder adquisitivo de $1,64 millones si se utiliza el IPC vigente del INDEC, cifra que asciende a $5,16 millones con la canasta ENGHo 2017/18.

Al proyectarlo sobre los 38.176 trabajadores privados registrados que tenía la provincia en marzo, la pérdida acumulada de masa salarial alcanza $62.617 millones según el IPC vigente y $197.055 millones con la medición alternativa.

La contracción tiene su correlato en las cajas de los supermercados: desde noviembre de 2023 hasta marzo de este año, las ventas acumularon una caída estimada en $49.488 millones a valores de marzo de 2026.

Los números muestran así una recuperación parcial frente al piso de la crisis, pero todavía insuficiente para regresar a los niveles anteriores: los pampeanos siguen comprando menos que en 2022 y 2023 y, al mismo tiempo, cambiaron qué ponen dentro del changuito.

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