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EL DIARIO digital
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Un clima de fuerte malestar y tensión se vivió en las inmediaciones de la base del Ente Municipal de Servicios Urbanos (EMSU), luego de que la Dirección de Tránsito de la Municipalidad desplegara un sorpresivo operativo de control dirigido a los vehículos y motos de los propios empleados comunales.
El procedimiento se llevó a cabo sobre la calle Garay Vivas, a escasos metros del portón de ingreso al corralón, lo que fue calificado de inmediato por los trabajadores como una "emboscada". La indignación escaló aún más cuando los municipales aseguraron que los inspectores llegaron a ingresar al predio para fiscalizar las unidades. "Es ilegal", denunciaron a través de mensajes que rápidamente hicieron circular los dirigentes gremiales.
Lejos de interpretarlo como una rutina de control vehicular habitual, los agentes afectados sostienen que la maniobra persigue otros fines. "Es un apriete o una persecución, no sé cómo sigue esto", expresaron con preocupación.

"Si te agarran en la calle en un control corriente o si te dan tiempo de acomodar la documentación, nadie se niega a que le pidan los papeles ni a que apliquen la sanción que corresponda. Pero poner el operativo pegado a la puerta de entrada es directamente una emboscada", recriminó uno de los empleados perjudicados.
El episodio también tuvo repercusión en el plano político. La concejal Luján Mazzuco se hizo eco del reclamo y difundió imágenes del procedimiento que le hicieron llegar los propios trabajadores, confirmando el malestar reinante en la planta municipal. "Los trabajadores nos reportaron esto con mucha angustia; nos dijeron claramente que se sintieron emboscados", señaló la edil.