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EL DIARIO digital
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La situación financiera y judicial del Frigorífico General Pico sumó un capítulo crítico tras revelarse antecedentes patrimoniales clave en el expediente de su concurso preventivo. Mientras la firma postergaba pagos y buscaba financiamiento para sostener la faena, se habrían derivado cerca de $16.500 millones hacia LDL, una firma del rubro equino propiedad de la familia Lowenstein, quienes en ese entonces gestionaban la propia planta pampeana.
El procedimiento tramita ante el juez Carlos María Iglesias, en un contexto de fuerte tensión societaria donde la nueva conducción elegida por la Asamblea de accionistas aún no ha podido tomar el control efectivo de la firma.
La maniobra genera controversia legal y financiera, ya que el frigorífico no opera como entidad financiera y atravesaba severas restricciones de capital para abonar salarios, adquirir hacienda y responder ante proveedores y bancos.
La situación es cuestionable por el contexto en el que se realizó la transferencia: mientras proveedores extendían plazos, bancos sostenían líneas de crédito y los trabajadores mantenían la producción, la empresa destinaba una suma millonaria a financiar a una sociedad vinculada directamente a sus propios administradores.
El entramado económico y judicial incluye una serie de hitos consecutivos que investiga la Justicia provincial y que agravaron la crisis interna:
Venta de acciones y concurso personal: En julio, la familia Lowenstein vendió la totalidad de su participación en el frigorífico a un tercero. Solo 14 días después, Alan Lowenstein presentó su concurso preventivo personal.
Rechazo en la Asamblea: La posterior Asamblea de Accionistas desaprobó el balance cerrado al 30 de junio de 2025, rechazó de manera unánime la gestión del directorio saliente y bloqueó la distribución de unos $2.000 millones pretendidos en concepto de honorarios.
Avance en los tribunales penales: La conducción anterior enfrenta imputaciones por presunta administración fraudulenta y balance falso. La causa penal incluyó un allanamiento en la planta de Trenel con secuestro de documentación contable.
Freno a las nuevas autoridades: Pese a contar con la veeduría del concurso, la presencia de la Inspección de Personas Jurídicas de La Pampa y la intervención notarial, la nueva conducción designada para rescatar la fuente laboral aún no ha tomado posesión efectiva del frigorífico.