Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
En la Argentina, la estabilidad laboral dentro del sistema educativo demanda, en promedio, 15 años de ejercicio frente a alumnos. A nivel nacional, el estudio elaborado por Cecilia Veleda (CIPPEC), Federico del Carpio y María Sol Alzú (Argentinos por la Educación) revela que el 52% de los docentes menores de 25 años trabaja como suplente y que la titularidad recién alcanza a la mayoría (el 61%) entre los 40 y 49 años.
En La Pampa, si bien el sistema educativo cuenta con particularidades normativas e institucionales propias, la trayectoria profesional de los maestros y profesores locales refleja dinámicas similares en términos de inserción inicial, acumulación de puntaje y antigüedad salarial.
Marco pampeano
El informe de CIPPEC y Argentinos por la Educación pone de relieve que en el país existen 24 carreras docentes reguladas por normativas provinciales. En el caso de La Pampa, la carrera está regida por el Estatuto del Docente Pampeano (Ley Provincial Nº 1124) y sus modificaciones.
A diferencia de otras provincias cuyas normas datan de las décadas de 1950 o 1960, el estatuto pampeano fue sancionado a fines de la década de 1980, aunque comparte la matriz histórica nacional sobre el ingreso por concurso, la valoración de antecedentes e inscripción en las Comisiones Profesionales Docentes para la asignación de interinatos y suplencias.
Las reglas de juego locales establecen cómo se ponderan la antigüedad, los títulos y las capacitaciones, determinando el orden de mérito en las asambleas de soberanía vacante. Sin embargo, al igual que en el resto del país, la consolidación de la titularidad requiere de procesos de titularización o concursos que, en la práctica, hacen que la estabilidad definitiva llegue tras varios años de recorrer escuelas como suplente o interino.
Radiografía del aula
Los datos del operativo Aprender analizados en el informe enfocados en docentes de sexto grado de primaria ofrecen una radiografía que encaja con la realidad de las escuelas pampeanas:
Alta feminización: El 89,5% del plantel son mujeres, confirmando el perfil histórico de la profesión en la enseñanza básica.
Concentración etaria: El 63,9% de los docentes tiene entre 30 y 49 años. Los menores de 30 representan solo el 8,5%, un reflejo del tiempo que demora la inserción y permanencia continua en los cargos.
Formación en institutos locales: El 95,6% egresó de Institutos Superiores de Formación Docente (ISFD). En La Pampa, la red de institutos terciarios de formación docente junto con la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam) constituyen la principal fuente de titulación para el sistema provincial.
Salario y antigüedad
El estudio evidencia que el crecimiento salarial docente en Argentina está fuertemente atado a la antigüedad y la carga horaria, más que a ascensos de desarrollo horizontal. Tomando como base de referencia el salario promedio entre los 18 y 24 años, los ingresos aumentan un 42% entre los 25 y 34 años, y alcanzan su punto máximo entre los 45 y 54 años, cuando superan en un 93% a los del tramo inicial.
En el contexto pampeano, las discusiones paritarias entre el Gobierno Provincial y los gremios docentes (como UTELPa) abordan con frecuencia la estructura del salario básico, los complementos por ubicación o zona desfavorable y los tramos de antigüedad. El informe nacional resalta que esta estructura incentiva la acumulación de horas en la etapa final de la carrera para impactar en el cálculo previsional.
Voces del debate nacional
El diagnóstico impulsó reflexiones de especialistas y referentes del sector sobre cómo transformar la carrera sin desatender la realidad de las aulas.
Cecilia Veleda, coautora del estudio, señaló que la mayoría de las provincias han realizado modificaciones parciales y que en materia de carrera docente es más factible comprender el impacto de los cambios en curso para potenciarlos o modificarlos, en lugar de pretender dar vuelta todo de un día para el otro.
Por su parte, la profesora y formadora Anabella Díaz remarcó las limitaciones de las vías de ascenso actuales, advirtiendo que el desarrollo profesional está pensado sobre todo en sentido vertical hacia la dirección, cuyos cargos representan apenas el 10% del total. Para la especialista, el desafío no es sumar requisitos, sino acortar el camino a la estabilidad y construir reconocimiento para quienes eligen quedarse enseñando frente a los alumnos.
En tanto, el consultor educativo Emmanuel Lista planteó la necesidad de planificar la oferta académica frente a los cambios demográficos, señalando que en muchas provincias existe un superávit de egresados en nivel primario y que la baja de la matrícula escolar obliga a reconfigurar la carrera, promoviendo la inserción laboral temprana y creando nuevas oportunidades de desarrollo horizontal para docentes con trayectoria.