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EL DIARIO digital
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El proceso oral del Jury de Enjuiciamiento al juez federal de La Pampa, Pablo Ramiro Díaz Lacava, continuó este martes con los alegatos de la parte acusadora y de la defensa del magistrado en la causa que se ventila desde el lunes 10 de agosto. El tribunal de enjuiciamiento tiene siete miembros y es presidido por el doctor Marcelo Gastón Bartumeu Romero, juez de cámara perteneciente al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 25 de la Capital Federal.
El Consejo de la Magistratura de la Nación estuvo representado por los consejeros Diego Barroetaveña, juez de la Cámara Federal de Casación Penal, y Álvaro González, integrante de la Cámara de Diputados de la Nación. Las voces acusadoras reiteraron que en el juicio se juzga la transformación del ejercicio de la función judicial en un mecanismo permanente de violencia, intimidación y abuso de poder.
Barroetaveña aseguró que en las audiencias de la semana pasada se pudieron probar los maltratos prolongados del doctor Díaz Lacava hacia funcionarios judiciales mediante una forma de ejercicio de la autoridad caracterizada por la intimidación, la presión, el miedo, la humillación, la descalificación y el abuso de su posición jerárquica. Ambos consejeros citaron múltiples situaciones puntuales al señalar que el magistrado recurría de manera habitual a gritos, descalificaciones y ataques de ira, golpeando escritorios y otros mobiliarios y dando portazos frente a empleados todos los días.
En ese marco, consideraron que esas conductas configuraron en su conjunto un causal de mal desempeño y que su reiteración indica un grave desorden de conducta, un abuso sistemático de la autoridad y una afectación directa al servicio de justicia.
La postura de la defensa
La defensa del juez Díaz Lacava fue ejercida por el doctor Andrés Gil Domínguez, quien centró sus objetivos en los buenos antecedentes de su defendido en distintos ámbitos judiciales que lo reconocen como un buen juez y en los efectos de la pandemia que alteraron los comportamientos de todos los involucrados, tanto del magistrado como de sus colaboradores que resultaron denunciantes.
El letrado afirmó que las situaciones denunciadas tienen fecha de inicio con posterioridad a la pandemia y a la vuelta del trabajo de forma presencial, debido a que hasta allí no hubo ningún problema. Asimismo, añadió que Díaz Lacava es un gran juez que tiene un altísimo nivel de autoexigencia que trasladó a todos los ámbitos laborales donde se desempeñó.
Según el defensor, esa característica perfeccionista después de la pandemia y el regreso a la presencialidad se volvió intensa, relevante y compleja, lo que generó un conflicto laboral y afectaciones a un grupo de personas. Gil Domínguez cerró su exposición señalando que el doctor Díaz Lacava es un buen juez que se equivocó, tuvo inconvenientes y no midió todos los efectos que a todos causó la pandemia, por lo que reclamó enfáticamente que se lo absuelva en lugar de destituirlo.
Pedido de disculpas y últimas palabras
El juez Pablo Ramiro Díaz Lacava cerró la serie de exposiciones al pedir sinceras disculpas por el sufrimiento que la situación pudo haber generado a todas las personas denunciantes y también a su familia, que sufre el proceso desde hace tres años y medio. El magistrado aceptó que no tuvo conciencia de sus actitudes y expresó que la pandemia afectó a todos, por lo que seguramente su autoexigencia no le permitió darse cuenta de cómo esas acciones afectaban tanto al servicio de la administración de justicia como a los compañeros.
También se lamentó de que nadie del sistema de justicia federal actuara preventivamente y reveló que la única charla sobre su afectación ocurrió una semana antes con sus pares Tripputi y Aguerrido, quienes fueron a su despacho para hablar de su malhumor y su mala cara, y lamentó no haber tenido la oportunidad de saber qué debía cambiar o intentar corregir.
El juez añadió que en sus acciones no había nada personal, sino cuestiones atinentes al funcionamiento del tribunal, por lo que consideró que existían otros caminos para resolver el problema antes de llegar a una denuncia. Finalmente, expresó su deseo de volver a ejercer su función de juez por ser una parte esencial de su vida y manifestó estar dispuesto a someterse a todos los mecanismos de control o procedimientos que se dispongan para lograr una revinculación laboral si es posible, o bien otras alternativas para que el tribunal siga funcionando con total armonía.
La audiencia judicial fue cerrada por el titular del jury, doctor Marcelo Gastón Bartumeu Romero, tras las exposiciones finales de las partes, al concluir que daban por definitivamente cerrado el debate e informar que oportunamente se citará a las partes para dar lectura a las conclusiones del fallo que habrá de dictarse en el presente juicio de enjuiciamiento.