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EL DIARIO digital
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La convocatoria es para padres, madres, abuelos, tíos, amigos y familiares para que los niños vuelvan con sus padres y madres. "Marcha por los derechos de los Niños", dice el llamado que circula en redes. "No callen su voz. Los niños no son números, son personas", agregan.
Un caso
Maricel, una madre de 42 años reclama por su hijo de 10. Es una de las que realiza la convocatoria. Se lo quitaron hace 1 año y ocho meses. Vive en Villa Germinal de Santa Rosa. "El (su hijo) tiene una discapacidad. Tiene TDA (Trastorno del Espectro Autista), dislexia, trastorno de lenguaje y un retraso madurativo", explicó.
"Me lo quitaron por un supuesto abuso. Era por las cosas que dibujaba en primer grado y porque dijo que le dolía la cola. Pero me lo sacaron hora que va quinto", cuenta la mujer.
"Ellos se llevan los hijos y no les importa nada. A los de Niñez", dice la mujer.
Se lo sacaron a ella y se lo dieron al padre, que es camionero. "Él lo deja con la novia o con otra personas, pero yo tengo restricción. Me lo sacaron a mí para dárselo a una desconocida", afirmó Maricel.
Dice que vive a dos cuadras del Hospital Favaloro, pero no le daban turno con una siquiatra. "Tuvo que conseguir una siquiatra y un neurólogo en Pico. Cuando presenté todo (los papeles en la obra social para tener acompañante), a los tres meses me lo sacaron (al hijo), el 6 de diciembre de 2024", cuenta.
Asegura que no atendieron su denuncia por violencia de género. Una sola vez pudo hablar con la abogada a cargo de la defensoría N° 3, y remarca que no hay coordinación entre Niñez y el centro de atención de la calle Tierno y Circunvalación.
"No me ayudaron. Y a mi hijo lo llevaba a cuatro colegios. Nunca tuvo acompañante. Tenía los horarios reducidos. Me tenía que hacer cargo del combustible", relata. Para ella todo se complicó cuando le allanaron la casa: trabajaba con Uber y ya no pudo seguir con la aplicación. Para mantenerse hace de todo: cuida chicos, personas mayores y hace servicio doméstico.
En la actualidad, además de las restricciones para ella, su familia (los tíos del nene) no lo pueden ver. "No puede recibir le cariño de mi familia. Lo tienen de rehén al nene", remarca. Además pone en duda que su hijo reciba toda la medicación que necesita.