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EL DIARIO digital
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La situación en el barrio Villa del Busto ha llegado a un punto de no retorno para sus habitantes. Durante la Décima Sesión Ordinaria del Concejo Deliberante de Santa Rosa, celebrada el pasado 30 de julio de 2026, tomó estado público un reclamo que describe un escenario de abandono e insalubridad que afecta a decenas de familias.
A través de una nota formal ingresada bajo el apartado de peticiones particulares, los vecinos denunciaron el estado crítico de la infraestructura cloacal y vial en la intersección de las calles Tomas Mason al 800 y Río Negro, extendiéndose el problema hasta la calle Santa Cruz.
Olores nauseabundos
El documento presentado por los vecinos, que lleva la firma de numerosos residentes de la zona, es contundente al describir la "grave situación sanitaria y ambiental" que padecen desde hace años.
Según los firmantes, el sistema cloacal de la cuadra ha colapsado, provocando desbordes constantes de aguas servidas en la vía pública. Esta situación no solo genera olores nauseabundos persistentes, sino que constituye un foco de infección que afecta directamente la salud de los niños y adultos mayores del sector.
"Hoy nos encontramos conviviendo con desbordes cloacales y aguas servidas en la vía pública", reza la misiva enviada originalmente al intendente Luciano Di Nápoli el 10 de junio de 2026, la cual fue adjuntada al expediente del Concejo.
Los vecinos subrayan que, aunque han reconocido el esfuerzo de los trabajadores municipales que intervienen habitualmente, las reparaciones han sido meramente "provisorias" y el problema de fondo nunca se ha resuelto.
Con el paso del tiempo, la red se ha degradado hasta el punto de que los llamados al número de atención ciudadana 147 son ya una constante sin soluciones definitivas.
Trampa para vehículos
A la crisis sanitaria se le suma el deterioro extremo del pavimento. Las reiteradas roturas del sistema cloacal bajo tierra han erosionado la base de la calzada, provocando "terribles roturas del asfalto" que convierten el tránsito por Tomas Mason y Río Negro en una tarea de alto riesgo. Las fotografías presentadas como prueba ante el Cuerpo Deliberativo son elocuentes: muestran baches de gran tamaño cubiertos por agua estancada, lo que impide a los conductores calcular su profundidad.
En las imágenes se observa cómo los propios vecinos han tenido que recurrir a medidas desesperadas, como la colocación de pallets de madera y señalización precaria dentro de los pozos para evitar que los vehículos queden atrapados o sufran daños mecánicos irreparables.
"Se producen daños en los vehículos de los cuales nadie se responsabiliza", denuncian en el texto, alertando además sobre el riesgo de accidentes para los ciudadanos que circulan por la zona.
Una boca de tormenta
El reclamo vecinal no se limita a la queja, sino que exige una intervención técnica de envergadura. Los residentes solicitan que se impulse la ejecución de una obra completa y definitiva del sistema de red cloacal, entendiendo que la problemática ha superado cualquier posibilidad de arreglo transitorio.
Asimismo, han incluido en su pedido la instalación de una boca de tormenta en dicha intersección. Según explican, cada vez que llueve, la calle Tomas Mason se convierte en un "río" debido a la falta de drenaje adecuado, lo que provoca que el agua ingrese inevitablemente en los hogares, causando pérdidas materiales en muebles y artefactos.
La petición ingresada al Concejo Deliberante (Expediente II.2 de la sesión) no es un simple reclamo verbal. El dossier incluye un anexo fotográfico de diez páginas que documenta de manera cronológica el avance de las pérdidas de agua y el hundimiento de la calzada.
Las fotos detallan no solo las grandes "lagunas" de aguas servidas en las esquinas, sino también la humedad ascendente en los cordones y veredas, lo que sugiere una afectación estructural que podría comprometer la estabilidad de las viviendas a largo plazo.
La nota cuenta con el respaldo de firmas de vecinos de Tomas Mason al 700 y 800, así como de residentes de la calle Río Negro al 200, quienes aseguran cumplir regularmente con sus obligaciones tributarias y exigen que el municipio responda con "condiciones dignas de salubridad".
Respuesta institucional
Tras la toma de conocimiento por parte de la presidenta del Concejo, Romina Montes de Oca, el expediente ha sido derivado para su tratamiento en las comisiones pertinentes. Los vecinos han solicitado que se le otorgue "carácter prioritario" a esta problemática para evitar que el colapso de la red siga extendiéndose a las cuadras subsiguientes, donde ya se empiezan a notar signos de deterioro similares.
Por el momento, la esquina de Tomas Mason y Río Negro permanece como un símbolo de la urgencia en infraestructura que demanda el barrio Villa del Busto, a la espera de que el Departamento Ejecutivo disponga los fondos y la planificación necesaria para una solución real.