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EL DIARIO digital
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La controversia en torno al pub y espacio gastronómico Harrison sumó un nuevo capítulo este miércoles a la mañana. Luego de que la Municipalidad de Santa Rosa efectivizara el lunes por la noche la clausura del local por funcionar con la habilitación vencida, en las últimas horas se detectó movimiento y la presencia de personas en el interior del inmueble, lo que encendió las alarmas de las autoridades locales.
Ante las consultas realizadas por El Diario, fuentes oficiales del Municipio confirmaron de manera categórica que la faja de clausura mantiene su plena vigencia y que la presencia de individuos dentro del establecimiento configura una infracción directa a la orden impartida. "Si hay gente adentro, están violando la clausura", ratificaron desde la comuna, advirtiendo que esta conducta agrava de forma severa la situación legal y administrativa del comercio.
Un cierre respaldado
El operativo inicial fue concretado por inspectores de la Dirección de Planeamiento Urbano al verificar que los responsables del local no habían iniciado las gestiones de revalidación periódica exigidas por la normativa vigente.
Cabe recordar que la sanción se enmarca en la reforma promovida por la gestión del intendente Luciano di Nápoli, la cual derogó las licencias vitalicias y fijó un tope máximo de vigencia de cinco años para las habilitaciones comerciales o bien supeditado a la duración del contrato de alquiler del inmueble.
Si bien desde el área de Inspecciones habían aclarado en un principio que la Comuna no posee facultades para clausurar por disturbios o peleas nocturnas materia reservada a la Policía de La Pampa y a la Justicia Contravencional, el vencimiento del legajo otorgó el fundamento jurídico para ordenar la parálisis inmediata de la actividad.
Juzgado de Faltas
Tras la constatación de movimiento dentro del pub fajado, las actuaciones complementarias fueron remitidas con urgencia al Juzgado de Faltas Municipal.
A la obligación original de regularizar la documentación técnica y contractual para pretender una eventual reapertura, los responsables del pub deberán sumar ahora el descargo por el quebrantamiento de la clausura, una falta grave que podría derivar en multas económicas más severas e intervenciones legales de mayor alcance.