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EL DIARIO digital
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El presidente del Colegio Farmacéutico de La Pampa, Miguel Osio, expresó su rechazo al proyecto de desregulación del sector que impulsa el gobierno de Javier Milei y advirtió que "es una locura" porque las modificaciones propuestas no solamente afectarían la actividad de las farmacias, sino que representarían un riesgo para la salud pública.
Según explicó, la iniciativa recupera buena parte de las disposiciones que habían sido incluidas en el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, cuya aplicación en el ámbito farmacéutico quedó frenada a partir de diferentes presentaciones judiciales.
"En el caso de la farmacia, la desregulación es exactamente lo mismo que estaba en el decreto 70 de 2023. Como ese decreto fue frenado a través de distintos planteos judiciales, ahora mandan un proyecto de ley y vuelven a incluir todo lo que estaba allí", afirmó Osio en CPEtv.
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con la posibilidad de que los medicamentos de venta libre sean comercializados fuera de las farmacias. El dirigente recordó lo ocurrido durante la década de 1990, cuando una medida similar facilitó la aparición de productos adulterados, robados o provenientes del contrabando.
"Puede volver a pasar lo que pasó en los años 90, cuando liberaron los medicamentos de venta libre. Aparecieron medicamentos truchos, robados y de contrabando. Eso es lo que pueden conseguir con estas medidas", señaló.
Osio también rechazó el argumento oficial de que una mayor competencia permitiría reducir los precios. "Dicen que desregulan, aumenta la competencia y con eso baja el precio del medicamento. Eso es una mentira absoluta", sostuvo.
Droguerías y venta directa
Otro de los puntos cuestionados es la posibilidad de que las droguerías puedan vender medicamentos directamente al público, del mismo modo que una farmacia.
"Es inadmisible. La droguería, que es la que le provee el medicamento a la farmacia, va a poder vender al público y competir con sus propios clientes", cuestionó el presidente del Colegio Farmacéutico.
También alertó sobre la propuesta que permitiría que un mismo farmacéutico se desempeñe como director técnico de más de un establecimiento. Osio recordó que el profesional es responsable de controlar la procedencia, conservación y correcta dispensa de los medicamentos.
"El farmacéutico no solamente entrega el medicamento. Es responsable de su legitimidad, de que haya sido adquirido a través de los canales legales de comercialización, de su conservación y de la cadena de frío", explicó.
En ese sentido, consideró que resultaría imposible ejercer un control profesional efectivo sobre varios establecimientos al mismo tiempo. "¿Quién va a controlar todo eso? ¿Las áreas de Bromatología de las municipalidades, que ya no dan abasto con el trabajo que tienen? Ahora les van a sumar esta responsabilidad", planteó.
Riesgo de automedicación
Osio advirtió, además, que una mayor disponibilidad de medicamentos fuera de las farmacias podría incrementar la automedicación y dificultar la detección de contraindicaciones o interacciones entre distintas sustancias.
"Una persona puede tomar un medicamento sin saber si corresponde o si está consumiendo otro que puede provocar una reacción adversa. Esto se vuelve incontrolable", manifestó.
Para el dirigente, el debate no debe reducirse al impacto económico que la desregulación podría tener sobre las farmacias. "Este desmanejo no atenta contra la economía de la farmacia: atenta contra la salud pública", afirmó.
Finalmente, señaló que el cambio de condición de algunos medicamentos también podría afectar su cobertura. Según explicó, cuando un producto pasa a ser considerado de venta libre, las obras sociales habitualmente dejan de reconocerlo, por lo que el costo termina trasladándose directamente a los pacientes.