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"Fuerza Pampa": El peronismo del interior saca los pies del plato

DetrÃs de la avanzada del intendente Manuel Feito asomaría una entente mucho mÃs pesada
Detrás de la avanzada del intendente Manuel Feito asomaría una entente mucho más pesada.
La presentación del partido de Manuel Feito formalizó una ola de descontento que venía madurando en algunas comunas. El rechazo a la conducción santarroseña, el declive de las marcas tradicionales y el armado de una estructura para negociar desde una posición de fuerza. La sombra de di Nápoli, entre la especulación de sus adversarios y el escenario de una interna que se recalienta.

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Por Walter Goñi (*)

"Era previsible". Esa fue la frase que corrió como reguero de pólvora ayer por los despachos oficiales y las intendencias de toda la provincia. En el ajedrez político pampeano, la presentación de "Fuerza Pampa" por parte del intendente de Lonquimay, Manuel Feito, no sorprendió a nadie que entienda cómo se digiere el poder en estas tierras. Es una lógica de manual: armar una estructura propia para negociar desde un lugar de fortaleza cuando los canales tradicionales se cierran.

Inmediatamente, la oposición interna y los sectores más rezagados de la Línea Plural en la capital pampeana salieron a adjudicarle la movida al intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli. Sin embargo, el jefe comunal jura que no está detrás y que su pertenencia al PJ es inquebrantable. El escenario actual parece alimentarse más de la especulación de sus propios adversarios (lo subieron al ring como precandidato a gobernador antes de que él mismo explicite alguna ambición) que de sus movimientos reales. Pero hay un antecedente insoslayable: di Nápoli ya demostró que no le tiembla el pulso para pegar un portazo, como cuando rompió lazos con La Cámpora. Claro que las ligas mayores se juegan distinto. Una cosa es bajarse de un ala del kirchnerismo desgastada por el libreto de los medios porteños y un grueso cúmulo de errores propios, y otra muy diferente es saltar el cerco del PJ pampeano. Con la soga de las decisiones centralistas al cuello, el peronismo del interior decidió que era hora de sacar los pies del plato de esa estructura histórica que -aun en pleno tironeo generacional- sigue siendo la religión oficial del poder en la provincia.

Lo fáctico, lo que quedó plasmado en los papeles de la Justicia Electoral, es un emergente que se cansó de que le bajen el precio. La documentación presentada ante la Justicia Electoral dejó huellas claras que van mucho más allá de la firma de Feito. "Fuerza Pampa" cobró vida con el respaldo de Gustavo Pérez (intendente de Anchorena), Pablo Ferrero (exsecretario de Cultura santarroseño) y César Ortiz, el actual juez de Faltas de  di Nápoli que ya demostró jugar su propio juego: hasta llegó a elogiar las políticas libertarias. Como apoderado quedó inscripto Hernán Tríbolo, un peronista de Larroudé, mientras que el exintendente de 25 de Mayo, Abel Abendaño, apuró el apoyo explícito colgando el logo del nuevo espacio en sus estados de WhatsApp.

Detrás de este pelotón de avanzada asomaría una entente mucho más pesada. Un grupo de dirigentes e intendentes del interior que, por ahora, prefiere el segundo plano, ojea las cartas y mide el termómetro de una ola de descontento que empieza a encresparse ante el avance del centralismo y las decisiones tomadas "lejos de la posta".

¿Con quién es el enojo?

En el entorno de los armadores se encargan de dejar algo bien en claro: la movida no es contra Carlos Verna. Claro, meterse abiertamente con el líder de la Línea Plural es casi un imposible político, y quienes impulsan este espacio se encargan de remarcar que con el exgobernador y mandamás político en el PJ pampeano es con quien mejor diálogo mantienen. Queda claro: se puede fundar un partido nuevo, desafiar a la Casa de Gobierno y reinventar la doctrina, pero la fe vernista no se negocia. Por las dudas.

Parece que el verdadero blanco del malestar habita en la conducción santarroseña. Existe un fuerte resquemor en el interior provincial con la decisión del gobernador Sergio Ziliotto de enfocarse estrictamente en la gestión estatal, delegando el armado de la política en ciertos referentes de la capital. "No hacer política, o dejar hacer a los que hacen daño, también es una forma de hacer política", refunfuñan en los pasillos de las comunas, apuntando a esa insistente decisión partidaria de diluir los liderazgos que surgen fuera del eje Santa Rosa-General Pico.

Crisis de época

Ir por afuera del PJ tradicional implica un costo altísimo en una provincia donde la marca oficialista viene ganando elección tras elección. Sin embargo, los estrategas de la renovación advierten un problema de época y de recambio generacional insoslayable: ni el bombo, ni Evita, ni Perón parecen seducir hoy a los jóvenes como ocurrió con sus padres o hermanos mayores. Es una pérdida de potencia estructural que también aqueja al radicalismo y que debilita los viejos sellos partidarios frente a propuestas de cercanía local.

Dos detalles quedan para leer entre líneas de cara al futuro inmediato.

El primero es cromático: el logo de "Fuerza Pampa" intenta amalgamar casi toda la paleta histórica del peronismo pampeano (el azul ortodoxo, el verde de la Línea Plural, el blanco). Sin embargo, les faltó ingenio o les sobró intención con el naranja de Convergencia, al que dejaron quirúrgicamente afuera. Feito intentó gambetear la sutil exclusión argumentando la "creatividad de los jóvenes", pero en el diseño político nada es casual: el mensaje subliminal no les salió del todo redondo, o quizás precisamente les salió perfecto.

La segunda perlita podría ocurrir hoy mismo, durante la conmemoración de un nuevo aniversario de la muerte de Juan Domingo Perón. El calendario no perdona y el timing es letal: resta saber si la dirigencia tradicional saldrá a desempolvar los dogmas históricos o a gastar pólvora en críticas cruzadas por un partido que acaba de nacer.

Mientras tanto, el interior provincial aprovechó la ocasión para avisar -sin liturgia, pero con papeles en la Justicia- que ya empezó a caminar con calzado propio.

(*) Director Periodístico de El Diario de La Pampa

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