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EL DIARIO digital
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Tal como adelantó E Diario el pasado fin de semana, tras varios meses de parálisis productiva, despidos masivos y en pleno desarrollo de un concurso preventivo de acreedores, el Frigorífico General Pico reactivó la actividad de su planta en Trenel. La puesta en marcha se concretó a partir de una alianza estratégica con el Frigorífico Gorina, una de las firmas exportadoras más importantes del país, que asumió la conducción operativa mediante un contrato de alquiler.
La medida representa un auxilio clave para evitar el colapso de la infraestructura pampeana y garantizar el sustento de cientos de familias en la región.
La planta de Trenel, propiedad de la familia Lowenstein (históricamente vinculada al origen de la marca Paty), volvió a registrar actividad de faena bajo un nuevo esquema de gestión. El secretario general del Sindicato de la Carne de La Pampa, Dardo Loza, confirmó este martes que el Frigorífico Gorina tomó las riendas operativas a través de un contrato de alquiler por tres meses, renovable, mientras avanzan los plazos y reestructuraciones ligadas al proceso judicial.
La reapertura posibilitó el regreso a sus puestos de más de 400 operarios que se encontraban suspendidos desde finales del año pasado debido al virtual cese de actividades por el deterioro financiero.
Según indicó el gremialista, las operaciones se reanudaron con una faena inicial de entre 350 y 400 cabezas diarias de ganado, producción que será destinada tanto al abastecimiento del mercado interno como a bocas de exportación. El objetivo planteado por la nueva conducción es incrementar paulatinamente dicha cifra en las semanas venideras.
Negociaciones frustradas y deudas millonarias
La planta de Trenel llegó al borde del abismo en marzo pasado, cuando la firma solicitó formalmente la apertura de su concurso preventivo. Esto ocurrió tras el fracaso de una negociación con un grupo empresario de origen europeo que evaluaba adquirir la operación.
En aquel momento, los directivos Ernesto "Tito" Lowenstein y Alan Lowenstein apuntaron públicamente contra un grupo financiero acreedor y accionista de la sociedad por bloquear alternativas de salvataje que incluían contratos a largo plazo e iniciativas de inversión estimadas en unos u$s 40 millones.
Pese al reinicio de la faena, la realidad contable de la firma sigue siendo sumamente delicada:
Deuda bancaria: Los registros oficiales de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA) reflejan que la empresa arrastra una deuda bancaria superior a los $25.100 millones.
Cheques al descubierto: Asimismo, mantiene más de 1.100 cheques rechazados por una suma que supera los $15.900 millones.
Oportunidad de negocios
La estrategia de la administración concursal consiste en mantener los motores en marcha para que el frigorífico no pierda su valor de mercado. Durante los últimos años, las instalaciones de Trenel recibieron importantes inversiones destinadas a ampliar la capacidad industrial y conservan las estrictas habilitaciones requeridas para exportar carne a mercados internacionales de primera línea.
Para el Frigorífico Gorina, con sede central en la ciudad de La Plata, el movimiento resulta comercialmente atractivo. La compañía platense cuenta con un volumen de faena cercano a las 27.000 cabezas mensuales y exporta a más de treinta países. Su llegada a La Pampa le permite expandir su capacidad de producción de manera inmediata sin la necesidad de realizar una compra definitiva, esquivando temporalmente los focos de conflicto judicial y societario que aún debe resolver el Frigorífico General Pico.