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EL DIARIO digital
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La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de La Pampa formalizó la reincorporación de Sergio Escudero, delegado sindical y enfermero del Hospital de Complejidad Creciente René Favaloro, a su puesto original en el área de cuidados críticos. La medida se hizo efectiva luego de que la Justicia desestimara de manera definitiva una denuncia por presunta violencia de género presentada en su contra por una colega y jefa del sector.
Desde el gremio calificaron la resolución como un "acto de justicia", advirtiendo sobre el daño que provocan las acusaciones falsas y la instrumentalización de herramientas de protección laboral.
El anuncio fue encabezado por Marcelo Morales, secretario de Prensa de ATE, quien precisó que Escudero firmó este viernes la disposición interna que avala su retorno al servicio de terapia intensiva de adultos, denominado actualmente Unidad de Cuidados Críticos Progresivos.
Morales recordó que, al momento de radicarse la acusación, el sindicato acompañó de forma inmediata la activación del protocolo institucional preventivo, lo que conllevó el apartamiento provisional del enfermero para garantizar el normal desarrollo de la investigación. No obstante, lamentó el "estigma social" y el perjuicio personal que debió afrontar el trabajador ante una imputación que la Justicia finalmente consideró infundada.
"La denuncia fue desestimada por la Justicia producto de que era falsa", aseveró Morales, detallando que esta resolución judicial les dio el sustento normativo para exigir ante la dirección del Hospital Lucio Molas y del Hospital Favaloro el inmediato cese del apartamiento y la restitución del delegado a sus funciones habituales.

"Se malutilizan conquistas del colectivo feminista"
Por su parte, Sergio Escudero se mostró aliviado por el dictamen de inocencia, aunque manifestó sensaciones encontradas respecto a la situación institucional. "Por un lado me pone contento, pero por el otro creo que no hay mucho para celebrar cuando pasan estas cosas. Es triste ver cómo se malutilizan conquistas de la lucha del colectivo feminista en el ámbito laboral para perjudicar a la gente con intenciones políticas o gremiales", expresó.

La conducción de ATE acompañó la situación del trabajador del Hospital Favaloro.
El referente sectorial vinculó directamente la denuncia con su rol de representación sindical. Según rememoró, la acusación penal surgió de forma simultánea a un plan de lucha que realizaba junto a sus compañeros para reclamar el pago de guardias en el sector cardiovascular, un conflicto que al día de hoy continúa sin resolverse.
"Esto demuestra que todo fue armado para perjudicarme a mí y al sindicato al cual pertenezco hace tantos años por poner la cara y salir a dar batalla contra las injusticias", sentenció Escudero.
Legajo laboral
Consultado sobre el impacto económico del apartamiento, Escudero aclaró que, si bien mantuvo el sueldo básico, se vio impedido de realizar guardias pasivas y operativas voluntarias que habitualmente cubría para reforzar el servicio de enfermería. Asimismo, confirmó que la denunciante ya no cumple funciones en la terapia intensiva, por lo que no se producirá un cruce directo en el ámbito diario.
Respecto a los pasos administrativos a seguir, la reincorporación formal quedó asentada a partir del 29 de este mes, coincidiendo con el inicio de una licencia anual ordinaria que tenía programada en el área de terapia pediátrica, donde prestó funciones temporalmente.
Como etapa de cierre de este proceso que le demandó un año de trámite, el delegado anticipó que su próxima acción legal e institucional estará orientada al ámbito administrativo para limpiar su legajo laboral, exigiendo que se adjunte de forma explícita la disposición que acredita su inocencia y la falsedad de los hechos denunciados.