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EL DIARIO digital
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General Pico (Agencia) - La tranquilidad de la localidad de Miguel Cané se vio sacudida por un hecho de extrema violencia que mantiene en vilo a sus habitantes. Un vecino fue a reclamar por una deuda y fue atacado a machetazos, que le provocaron graves heridas en distintas partes del cuerpo y la cabeza, por lo que permanece internado en terapia intensiva del Hospital Centeno. El agresor fue detenido, formalizado y le dictaron prisión preventiva por dos meses.
Este martes, los Tribunales de General Pico se convirtieron en el escenario donde se comenzó a definir el futuro procesal de Kevin Nahuel Salamanqués. El acusado fue sometido a la audiencia de formalización, imputado por atacar brutalmente a Maximiliano Chávez, quien permanece en estado crítico en el Hospital Centeno.
El acto judicial estuvo presidido por el juez de Control Diego Ambrogetti, con la participación del fiscal Juan Pellegrino, el defensor oficial Alejandro Caram y el propio imputado. La fiscalía comunicó oficialmente el inicio de una investigación penal preparatoria por los delitos de "lesiones graves y amenazas agravadas por el uso de arma".
Ataque
Los hechos bajo investigación ocurrieron el pasado lunes 22 de junio, alrededor del mediodía, en una vivienda de la localidad. Según la investigación, Maximiliano Chávez se presentó en el domicilio con el único objetivo de reclamar una deuda económica. Lo que comenzó como una discusión de palabras entre ambos hombres subió rápidamente de tono hasta que Salamanqués decidió reaccionar de una manera salvaje.
Mientras la víctima se encontraba junto a su motocicleta, el agresor tomó un machete de grandes dimensiones, con una hoja de unos 57 centímetros de largo, y arremetió ferozmente. Lanzó múltiples y repetidos golpes contra el cuerpo de Chávez, al tiempo que le gritaba de forma continua que le quitaría la vida. De acuerdo con el expediente, el ataque tuvo tal ferocidad que no se detuvo por voluntad del agresor, sino por la oportuna intervención de terceras personas que se encontraban en el sitio y lograron frenarlo.
El cuadro posterior fue desgarrador. Chávez, cubierto de sangre y en shock, caminó hasta la dependencia policial para pedir auxilio. El reporte médico oficial detalla que la víctima presentaba cortes profundos en un brazo, producto de sus intentos por cubrirse, y una herida severa en la región occipital. El impacto más grave fue en la cabeza: una fractura temporoparietal izquierda que exponía el cráneo de manera directa. Ante la gravedad de su estado, fue derivado de inmediato a terapia intensiva, donde su evolución sigue siendo reservada.
Pruebas
Durante la audiencia, la fiscalía remarcó ante el magistrado que la acusación cuenta con un fuerte respaldo material que incluye las pericias médicas, registros fotográficos de las lesiones y los elementos secuestrados en el inmueble del sospechoso.
A esto se sumó un segundo hecho delictivo ocurrido el domingo 21 de junio. Los investigadores sostienen que Salamanqués amedrentó a Chávez exhibiéndole una pistola calibre 9 milímetros plateada, configurando la imputación por amenazas agravadas. En los allanamientos posteriores se incautaron el machete descripto, un celular y una réplica de arma de fuego entre sus pertenencias.
Durante la indagatoria previa, Salamanqués reconoció haber protagonizado el altercado, aunque intentó justificar su accionar sosteniendo que actuó para defenderse a sí mismo y a integrantes de su familia.
Resolución
Tras escuchar a las partes, el juez Diego Ambrogetti resolvió formalizar la investigación fiscal preparatoria contra Salamanqués por los delitos de lesiones graves y amenazas agravadas por el uso de arma, en concurso real.
El magistrado también dispuso el secuestro judicial de un teléfono celular y de un arma de juguete tipo pistola 9 milímetros, además de ordenar la realización de un reconocimiento del machete secuestrado en la causa.
Asimismo, ordenó estudios toxicológicos y una evaluación psiquiátrica forense del imputado, con el objetivo de determinar su estado al momento de los hechos y la presencia de sustancias en su organismo.
Al resolver la situación procesal, el juez consideró que "los elementos de convicción permiten sostener provisoriamente la imputación", destacando las lesiones de la víctima, el material secuestrado y las pruebas incorporadas.
En cuanto a los riesgos procesales, sostuvo que se encuentra acreditado el peligro de fuga por antecedentes condenatorios previos del imputado, y también el riesgo de entorpecimiento de la investigación, especialmente por la necesidad de producir pruebas con la víctima aún internada.
Finalmente, el juez Ambrogetti hizo lugar parcialmente al pedido de la Fiscalía y ordenó la prisión preventiva de Kevin Salamanqués por el plazo de dos meses, al considerar que ese período resulta suficiente para avanzar con las medidas pendientes y evaluar la evolución de la víctima.
La resolución podrá ser revisada mediante los recursos previstos por la normativa procesal vigente.