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EL DIARIO digital
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La Municipalidad de Santa Rosa puso en marcha una obra estratégica de mejoramiento en el manejo pluvial de la Laguna Don Tomás, el principal receptor de los excedentes hídricos de la capital pampeana. La intervención busca sumar capacidad de respuesta y mitigar los efectos de anegamientos en el casco urbano frente a eventos de tormentas intensas concentradas en lapsos cortos de tiempo.
El proyecto cuenta con un presupuesto asignado de 450 millones de pesos y, según se informó oficialmente, será ejecutado íntegramente por administración directa, utilizando personal técnico y maquinaria del propio municipio. "No podemos evitar las tormentas. Pero con más infraestructura hídrica estaremos mejor preparados para cuando lleguen", fundamentó al respecto el intendente Luciano di Nápoli al supervisar los lineamientos de la obra.
Dos frentes de obra simultáneos
La intervención en el pulmón verde de la ciudad se dividió en dos frentes complementarios que apuntan a dinamizar el escurrimiento del agua.
El primer frente contempla la sistematización, instalación y operación de seis bombas de alto caudal y baja presión en el denominado Cuenco Principal de la laguna. Estos equipos tendrán la tarea de transvasar el agua hacia el Cuenco Norte, devolviendo de manera constante la capacidad de amortiguamiento hidráulico al espejo que recibe directamente los desagües pluviales de la ciudad. Esto garantizará una recuperación notablemente más rápida de los niveles de la laguna tras un temporal.
El segundo frente de trabajo se concentra en la ampliación de la descarga del Canal Pensamiento sobre el Cuenco Principal. Este conducto es vital para la infraestructura del sector, ya que colecta los pluviales de toda la cuenca de la calle Unanue y del Barrio Butaló, una de las zonas históricamente más afectadas por las inundaciones.
En ese punto, la intervención consiste en reemplazar la vieja alcantarilla existente que posee apenas 1,10 metros de diámetro por dos modernos módulos rectangulares premoldeados de 1,5 por 1,5 metros. Con esta reforma, las cuadrillas municipales buscan aumentar significativamente la capacidad de descarga y evitar los "cuellos de botella" que colapsan el sistema cuando se registran grandes milimetrajes.