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EL DIARIO digital
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La Delegación Centro de la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) llevó a cabo una inspección pormenorizada en la Unidad N.º 4 de Santa Rosa, dependiente del Servicio Penitenciario Federal (SPF).
La intervención institucional tuvo como eje central verificar el cumplimiento de los estándares internacionales y nacionales de habitabilidad en contextos de encierro, focalizándose esta vez en un área específica de la prisión.
Los agentes de la PPN ingresaron al Pabellón de Régimen de Actividades Diferenciadas (PRAD) de la colonia penal santarroseña. Durante el procedimiento de control, los inspectores efectuaron una fiscalización técnica detallada de las celdas, los pasillos comunes, los espacios sanitarios y el sector de la cocina.
El informe definitivo arrojó un balance dispar, donde conviven aspectos técnicos correctos con serias deficiencias institucionales asentadas en el acta oficial. El relevamiento expuso un marcado deterioro en el mantenimiento cotidiano y en el régimen de tratamiento de las personas privadas de su libertad, detallado bajo los siguientes ejes:
Fallas edilicias: Presencia notable de humedad en mamposterías y paredes, faltante de azulejos en zonas húmedas y aberturas con vidrios dañados o directamente inexistentes, exponiendo a los internos a las inclemencias climáticas.

La recorrida detectó falta de vidrios en varios sectores.
Falta de mobiliario y climatización: Escasez de asientos en los pasillos comunes, ausencia total de artefactos institucionales para la refrigeración y conservación de alimentos, y carencia de un sistema de calefacción adecuado para los meses de bajas temperaturas.
Crisis de higiene y sanidad: Deficiencias en las bachas y duchas debido a averías crónicas en la grifería y falta de tapas en los inodoros. Asimismo, se constató una grave falta de suministro institucional de insumos básicos para el aseo personal y para la desinfección general de las celdas.
Restricciones en el tratamiento: Los inspectores observaron una severa limitación del tiempo de permanencia en las áreas comunes, restringido a solo 3 horas diarias, sumado a la total ausencia de actividades recreativas o deportivas al aire libre.

Las deficiencias deberán ser remediadas por la Dirección de la Unidad 4.
Dentro de la revisión, la comitiva constató que el PRAD cuenta con algunos servicios básicos en condiciones reglamentarias:
- Conexiones eléctricas normalizadas y seguras para evitar riesgos de cortocircuitos.
- Condiciones aptas de ventilación y correcto ingreso de luz natural en las celdas.
- Equipamiento telefónico público en funcionamiento para garantizar el derecho a la comunicación de la población alojada.
Ante el panorama de vulnerabilidad hallado en el pabellón, la Procuración Penitenciaria de la Nación formalizó una presentación administrativa ante la dirección de la Unidad N.º 4, exigiendo un plan de remediación urgente para adecuar el establecimiento a los pactos de derechos humanos vigentes.