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EL DIARIO digital
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La primera jornada de la Audiencia Pública por el loteo del Santa Rosa Rugby Club sumó una de las posturas técnicas más críticas e inclementes de la tarde. El ingeniero civil Raúl Arturo Crespillo y reconocido especialista en recursos hídricos y saneamiento ambiental, expuso en carácter de ciudadano independiente y trazó un panorama sombrío sobre el estado de la infraestructura en la capital pampeana, concluyendo que la ciudad no está en condiciones de soportar nuevas expansiones urbanas.
"Yo voy a bajar a la realidad. Soy ingeniero, no represento a ningún sector partidario y tampoco tengo intereses económicos en esta situación", arrancó Crespillo, despegándose de las tensiones políticas del recinto para darle a su alocución un perfil estrictamente técnico y científico. Su objetivo central fue explicar cómo se compone el sistema hídrico actual y qué impacto real tendría el desembarco del nuevo loteo.
El especialista recordó que el Plan Director de Saneamiento Urbano, diseñado hace décadas, tenía un horizonte de previsión de 40 años que caducó de manera matemática en el año 2023. En ese marco, señaló que el problema habitacional más severo que enfrenta Santa Rosa hoy es el abastecimiento de agua potable. Detalló que la ciudad se nutre en un 70% del Acueducto del Río Colorado y el 30% restante del acuífero de Anguil, pero advirtió que "hoy no se han realizado las actualizaciones para ampliar los tramos" de transporte y distribución.
A esta falta de inversión estatal, Crespillo le sumó una alarmante ineficiencia en el consumo de la población actual: "El gasto hídrico que tiene hoy Santa Rosa es equivalente al de una población de 140 mil personas, cuando en realidad somos 100 mil habitantes; por lo tanto, hay un derroche estructural", fustigó.
"Resulta imposible dar factibilidad de servicios"
Tras analizar el déficit en el suministro de agua, el ingeniero abarcó las deficiencias del sistema de desagües pluviales y la saturación de la red cloacal. Sobre esa base diagnóstica, fue tajante al oponerse a la habilitación del predio sobre la ruta nacional 5: "En esta situación urbana actual, dar una nueva factibilidad de servicios de saneamiento resulta imposible, y mucho menos ampliar el área de urbanización".
Crespillo no se limitó a las variables estrictamente ambientales y puso el foco sobre el componente económico y la equidad social del desarrollo inmobiliario. "Hoy se deberían evaluar todos los aspectos, pero falta algo clave que hay que evaluar bien: cómo se van a hacer esas obras de infraestructura y quién las va a pagar", interpeló a las autoridades del Concejo Deliberante.
En uno de los tramos más punzantes de sus 15 minutos de exposición, el ingeniero civil cruzó el argumento del fideicomiso del club respecto al loteo de 171 parcelas. "Es injusto que un terreno que vale tanto dinero se cotice comercialmente gracias a las obras de infraestructura que pagamos el resto de los habitantes de la ciudad con nuestros impuestos", disparó.
Finalmente, Crespillo apeló de manera directa a la responsabilidad de los concejales que deberán definir el futuro del acuífero y del suelo santarroseño. Recordó que cuando se estructuró el Plan Director original, se estimaba que para esta época la ciudad superaría los 130 mil habitantes, una meta demográfica que no se alcanzó pero que, aun así, ya mantiene los servicios al límite. "Es responsabilidad de este Concejo aprobar o no. Pero una cosa es la aprobación formal en un papel y otra muy distinta es la realidad de lo que ocurre en el futuro", concluyó.