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EL DIARIO digital
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El conflicto habitacional y social desatado tras el desalojo matutino de este martes en el asentamiento El Amanecer sumó un nuevo capítulo en Santa Rosa con el correr de la mañana. Luego de que cuadrillas del EMSHU derribaran una construcción precaria, los vecinos nucleados en el barrio popular lanzaron un enérgico comunicado público exigiendo la renuncia inmediata del director de Relaciones Institucionales y Derechos Humanos de la Municipalidad, Damián "Mono" Busto. Casi en paralelo, el propio funcionario ensayó una polémica defensa pública en la que reconoció que no sabía si había menores dentro de la vivienda al momento del operativo.
Las familias del sector expresaron su "enérgico repudio ante el desalojo de la vivienda de nuestra compañera Micaela, ocurrido sin previo aviso, mientras ella se encontraba en el lugar junto a dos de sus niños". En el escrito, denunciaron la "extrema gravedad" de que no se registrara ningún tipo de intervención de las áreas de Niñez locales, responsabilizando a la gestión del intendente Luciano di Nápoli por impulsar "políticas deshumanizantes" ante la emergencia habitacional.
Los vecinos cargaron directamente contra Busto, asegurando que el director "tenía conocimiento previo de la situación de vulnerabilidad de Micaela y aun así no intervino". Además, criticaron los intentos previos de articulación con Desarrollo Social, señalando que el municipio responde de manera sistemática con "medidas paliativas e insuficientes, sin soluciones de fondo".
"Cuando arman rancherío"
La respuesta oficial no tardó en llegar y llegó acompañada de frases que encendieron aún más la polémica. En declaraciones radiales, Damián Busto intentó bajarle el tono al hecho: "No sé si fue un desalojo o una levantada de rancho", esgrimió, argumentando que la estructura se ubicaba sobre una traza que dividía dos calles, cerca del relleno sanitario, y bajo líneas de alta tensión.
El funcionario relató que el viernes previo se había acercado al lugar al notar la instalación de los primeros postes por parte de "la Pocha", abuela de la damnificada, advirtiéndole que no podían construir en terrenos municipales. "Ella había estado en mi oficina con un papel de compra y venta ficticio. Yo sé que su nieta Micaela necesita, pero no se puede comprar tierra así, juegan con la necesidad de la gente", detalló Busto.
Sin embargo, el punto más crítico de la entrevista radial se dio cuando el encargado del área de Derechos Humanos fue consultado sobre el horario del operativo (6:00 de la mañana) y la presencia de menores durmiendo en la vivienda. "Yo no sabía del operativo de hoy, me desayuné con esto. El viernes no vivía nadie, se ve que el fin de semana completaron de cubrirlo para instalarse", admitió el funcionario.
Ante la repregunta sobre si efectivamente había niños adentro cuando ingresó el personal del EMSHU comandado por Emanuel Ganora, Busto titubeó: "No sé si hoy a la mañana había chicos, yo no estaba ahí arriba de la máquina". No obstante, justificó el accionar municipal señalando que "los desalojos, cuando arman rancherío donde no se puede, casi siempre se desaloja".