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EL DIARIO digital
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A través de una nota formal ingresada al Concejo Deliberante, los vecinos solicitaron la intervención urgente del municipio (algunas medidas ya se adoptaron) para clarificar el destino de los trabajos y garantizar el respeto a las normativas urbanísticas vigentes.
La obra fue clausurada por la Municipalidad santarroseña y el empresario cortó las cintas que disponían el impedimento para retomar el trabajo de albañilería y construcción en la calle Marco Polo entre Poetas Pampeanos y Fernández Herrero. Catoni además de su vivienda en la calle Lasalle y Poetas Pampeanos, además de una edificación en media manzana de Poetas Pampeanos desde la colectora de la ruta 5 hasta Lasalle.
Zona residencial
La misiva, dirigida a la presidenta del Cuerpo Deliberativo, Romina Montes de Oca, detalla que las obras se localizan en la calle Marco Polo, casi esquina Poetas Pampeanos. Desde el inicio de las tareas, los habitantes de la zona han experimentado molestias significativas debido a ruidos de maquinaria y una actividad intensa que, aseguran, ya está afectando la "tranquilidad propia de un barrio de carácter residencial".
El malestar escaló al difundirse en medios de comunicación locales que el predio podría albergar un establecimiento para caninos. Al respecto, los firmantes señalaron que una actividad de esa naturaleza es incompatible con la zonificación actual establecida por el Código Urbano Ambiental de la ciudad.
"Entendemos que correspondería analizar cuidadosamente su compatibilidad... atento a las características netamente residenciales del barrio Villa Martita", expresaron en el documento.
En el lugar adecuado
En la nota, los vecinos aclararon que su postura no implica una oposición a las políticas de protección y bienestar animal, las cuales consideran necesarias y valoran. Sin embargo, sostuvieron que un refugio canino posee "particularidades operativas" y efectos sobre el entorno que exigen su emplazamiento en sectores especialmente destinados a ese tipo de actividades, preferentemente alejados de áreas residenciales consolidadas.
Ante la incertidumbre, la asamblea de vecinos de Villa Martita elevó una serie de exigencias institucionales al Honorable Concejo Deliberante:
- Que el Departamento Ejecutivo Municipal informe formalmente el destino previsto para la obra; verificación normativa: que se constate si el proyecto se ajusta a las normas urbanísticas y de zonificación; y evaluación de impacto: que se analice el posible efecto sobre la convivencia vecinal, el entorno urbano y la calidad de vida de los residentes.
- Los vecinos solicitaron que se considere la posibilidad de detener las obras hasta que se determine fehacientemente su destino y adecuación legal.
- El reclamo, que cuenta con el respaldo de numerosas firmas de propietarios de las calles Marco Polo, Felice, Storni y alrededores, busca preservar las características que históricamente han distinguido a Villa Martita.
"Consideramos indispensable que cualquier proyecto de magnitud que pueda modificar sustancialmente dichas condiciones sea previamente evaluado con transparencia", concluye el texto presentado.