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EL DIARIO digital
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El director del Hospital "Luisa Pedemonte de Pistarini" de Victorica, Mariano Gervasoni, alertó sobre una situación "grave, gravísima" en salud mental en la comunidad y un escenario de fuerte tensión en el sistema de atención local.
En ese sentido, contó que desde diciembre hasta hace 15 días se registraron 112 consultas en el dispositivo clínico de salud mental, de las cuales 42 corresponden a los ejes de suicidio, violencia y consumo problemático.
"Estos tres ejes son la punta del iceberg, lo más grave en salud mental", afirmó, y explicó que para su abordaje se implementó un espacio intersectorial de trabajo integrado por "todas las instituciones importantes de Victorica: Hospital de Victorica, el Servicio de Salud Mental, Educación, todas las escuelas, Municipalidad, Policía y Fiscalía".
"En realidad el espacio intersectorial es un espacio al que nos llevó la crisis el año pasado, esas situaciones o esa ola de suicidio que tuvimos. Decir ola corresponde a todo un año en el que tuvimos casos de suicidio y homicidios", indicó.
"Eso fue lo que nos pegó como dos cachetazos de la sociedad para empezar a abordar el problema de una manera diferente. Porque antes estábamos todas las instituciones de alguna manera fragmentadas, cada uno trabajaba por su espacio", agregó, y destacó que el hecho de contar con herramientas dentro del dispositivo habilita la posibilidad de brindar alternativas frente a estas situaciones.
Trabajo articulado
"Hoy en día estamos trabajando de una manera articulada. Y nos dimos cuenta de que esta problemática social es grave, gravísima, la única manera de poder abordarla es de una manera interinstitucional. Nosotros no tenemos la receta para todo y las instituciones de manera fragmentada tampoco", expresó el profesional en una entrevista con Zonal Press.
Respecto del funcionamiento interno, explicó: "Yo hago la parte dinámica del dispositivo, estudio los circuitos, cómo funcionan para poder hacer un sostén de este aparato. Y después el dispositivo clínico hace la evaluación del contenido de las situaciones que ingresan".
"Se hace una evaluación del riesgo y según el riesgo se determinan qué intervenciones va a tener ese paciente a largo plazo y después se devuelve a las instituciones con información, con signos de alarma, cuándo tiene que volver", detalló.
Sobre la clasificación de los casos, indicó que "en el tamizaje de riesgo de estas 42 consultas, están evaluadas en tres categorías: leve, moderado y grave. El 79% corresponde a moderados y altos grados". "Por eso tenemos hoy un aumento de tensión en el dispositivo clínico", sostuvo, y precisó que "el 85% de esas 112 consultas todavía están dentro del dispositivo".
"Las intervenciones básicas son psicoterapéuticas y psicofarmacológicas. Y hoy estamos tratando de dar una respuesta más eficiente en esta dinámica", dijo.
Sobrecarga
Sobre el funcionamiento general del sistema, Gervasoni señaló que "antes estaban todos dispersos y fragmentados. Nadie los visibilizaba, por eso llegaban al suicidio. Hoy los tenemos todos adentro".
"Eso nos ha llevado a aumentar mucho la tensión, la fricción clínica que se produce en el dispositivo clínico. La gente está sobrecargada de trabajo", agregó.
En ese contexto, advirtió: "El dispositivo clínico ha mostrado su fragilidad. De hecho, la semana pasada renunció una de las psicólogas por un exceso de responsabilidad y de trabajo".