Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
La larga disputa judicial por la flexibilización de la barrera sanitaria del Río Colorado llegó a su fin y dejó una noticia de alto impacto para La Pampa: desde ahora podrá comercializarse carne con hueso hacia el sur del país, un reclamo histórico de la provincia que durante años cuestionó las restricciones impuestas por el esquema sanitario patagónico.
La decisión se consolidó luego de que la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia revocara un fallo favorable a productores de Santa Cruz y rechazara el amparo presentado por entidades rurales de esa provincia. De esta manera, quedó plenamente vigente la Resolución 460/2025 del SENASA, que habilita el ingreso de carne con hueso desde zonas libres de aftosa con vacunación hacia la Patagonia.
Para La Pampa, la resolución representa mucho más que un cambio sanitario. Significa el reconocimiento de una demanda sostenida durante décadas por productores, frigoríficos y distintos gobiernos provinciales, que denunciaban una barrera comercial interna que limitaba el desarrollo ganadero y el acceso a mercados del sur argentino.
La imposibilidad de enviar cortes populares con hueso como el asado generaba una fuerte desigualdad competitiva respecto de otras regiones. Con este nuevo escenario, la carne pampeana podrá ingresar a mercados patagónicos donde históricamente existieron mejores precios y alta demanda.
En su fallo, la Cámara sostuvo que no corresponde al Poder Judicial reemplazar el criterio técnico de los organismos especializados, salvo que existan errores manifiestos o ilegalidades comprobadas.
Los jueces remarcaron que las decisiones sanitarias deben apoyarse en evidencia científica y evaluaciones epidemiológicas, y no en percepciones o temores sin respaldo técnico. También destacaron que en la Argentina no existe circulación activa del virus de la fiebre aftosa, según informes oficiales.
Además, señalaron que el "riesgo cero" es imposible de garantizar, por lo que las políticas sanitarias deben orientarse a gestionar riesgos de manera inteligente, mediante controles y protocolos adecuados.
Más allá de los aspectos procesales, la decisión tiene implicancias de fondo. Consolida la autoridad del SENASA como organismo rector en materia de sanidad animal y establece límites claros a la judicialización de decisiones técnicas.
El fallo de la Cámara de Comodoro Rivadavia trasciende el caso puntual. Marca un precedente sobre cómo deben resolverse los conflictos entre políticas públicas basadas en evidencia científica y resistencias sectoriales.
En un contexto donde la producción agropecuaria enfrenta desafíos crecientes desde exigencias sanitarias internacionales hasta presiones económicas internas, la capacidad de tomar decisiones técnicas con respaldo institucional se vuelve clave.