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EL DIARIO digital
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La expectativa que generó el desembarco de nuevos capitales en el Frigorífico de la localidad de Bernasconi se ha transformado en preocupación. Según informaron fuentes gremiales, la planta actualmente opera bajo un esquema mínimo: solo una parte del personal cumple tareas de mantenimiento y limpieza, mientras que el grueso de los operarios aguarda una convocatoria que no llega.
La crisis del frigorífico de Bernasconi tiene sus raíces en noviembre del año pasado, cuando la firma HV SA paralizó la producción. El panorama pareció aclararse en enero de 2026, cuando se anunció que la empresa Metatech SA (de capitales chinos) asumiría la operación mediante un contrato de alquiler.
Sin embargo, los plazos se han dilatado más de lo previsto ya que a comienzos de marzo se realizaron ensayos técnicos en la planta para poner a punto la maquinaria. Sin embargo, desde esas pruebas hasta la fecha, no hubo avances concretos y la faena comercial sigue detenida.
Tampoco se ha avanzado en la reincorporación de los trabajadores que pertenecían a la gestión anterior y que esperaban retomar sus puestos con el cambio de firma.
A la falta de trabajo se suma una situación económica crítica para los empleados. Una parte importante del personal denunció que aún no percibió los sueldos adeudados por la empresa anterior (HV SA), lo que agrava el malestar social en la comunidad.
Para Bernasconi, el frigorífico representa uno de los motores económicos más importantes. La falta de definiciones de Metatech SA no solo afecta a los empleados directos, sino que impacta en toda la cadena de servicios vinculada a la industria cárnica de la región.
"Reactivación"
A mediados de marzo, el Frigorífico de Bernasconi desarrolló una etapa crucial para su regreso a la operatividad: tres socios de la firma Metatech SA, de origen chino y actuales adjudicatarios del establecimiento, llevaron adelante las primeras pruebas de faena y desposte para testear el estado de las instalaciones.
El primer día de actividad incluyó la faena de 74 animales. Durante dicha jornada y las dos siguientes, el trabajo se centró en el desposte, donde se evaluaron diferentes tipos de cortes.
Al segundo día, se procesó la mitad de los animales con un esquema de seis cortes, mientras que en la jornada final se completó la otra mitad, alcanzando una variedad de 23 cortes específicos, orientados presumiblemente a mercados internacionales.
Para estas tareas de prueba, la firma contrató a unos 25 operarios (distribuidos entre faena y desposte), quienes percibieron un pago de $60.000 por jornada.
Bajo la modalidad de "changa" o trabajo eventual por día, los operarios expresaron su optimismo por la reactivación: "A mí me dijeron si estaba disponible dos días para una pequeña despostada. No sé cómo nos irán a tomar una vez que arranque a pleno, pero por día es buena plata", confió uno de los trabajadores consultados. Con el correr de los días y la faena sin comenzar, el optimismo pasó a incertidumbre.