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EL DIARIO digital
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Los restos del joven winifredense Lautaro Villafañe, de 26 años, fueron trasladados el pasado viernes al cementerio local. Previamente, el cortejo fúnebre realizó una conmovedora parada en el estadio Miguel Eloy Baldovino, donde se le rindió un sentido homenaje al joven que se desarrolló deportivamente en ese lugar.
Tras su repatriación desde Playa del Carmen, México, donde perdió la vida, Lautaro fue velado durante la jornada del jueves en la sala de la empresa Martín Servicios Sociales. Según publicó el portal InfoWini, cientos de vecinos se acercaron para despedirlo y brindar sus condolencias a su padre Darío, su madre Marcela, su hermano Agustín y demás familiares.
El viernes, a las 9:30, partió el cortejo fúnebre con un recorrido incluyó una emotiva parada en el estadio Miguel Eloy Baldovino, propiedad del Club Winifreda, un lugar clave en la vida personal y deportiva de Lautaro.
Allí Lautaro no solo fue jugador del equipo de Primera División, sino que, en sus últimos años antes de mudarse a México, entrenaba a las categorías infantiles y se desempeñaba como ayudante de campo en las divisiones formativas, particularmente en cuarta y quinta división.
La entrada al estadio estaba decorada con dos carteles: "Facha, siempre en nuestros corazones", decía uno en referencia a su apodo, mientras que el otro rezaba "Depo de mi vida, vos sos mi alegría, sos mi corazón".
Cuando el coche fúnebre emprendió la salida hacia el cementerio, un prolongado aplauso acompañó la despedida. Muchos chicos que lo tuvieron como profesor, rompieron en llanto y soltaron globos celestes y blancos como símbolo del último adiós.
Desde allí, el traslado continuó hacia la necrópolis local, donde Lautaro descansará eternamente.
"Corazón roto"
Darío Villafañe, padre de Lautaro, expresó su agradecimiento a través de una publicación en la red social Facebook. "Con el corazón totalmente roto, pero haciendo lo que corresponde. Agus, Marce, Katy y yo queremos agradecer a todos los que nos acompañaron en este difícil momento y a quienes nos ayudaron para que mi Lauti estuviera de vuelta en nuestra cancha y en nuestro pueblo, siempre bondadoso y solidario", escribió.
En el mismo mensaje, Villafañe manifestó su gratitud a numerosas personas e instituciones: "Gracias eternas a Adriana García (intendenta), Nacho Martín, al equipo de Martín Servicios Sociales, a Hernán Camps, a la comisión del Club Social y Deportivo Winifreda y a sus compañeros de fútbol, por el apoyo y la amistad hacia él".
También, agradeció a Cristian Savarese, Aarón Obert, Fabio Gatica, Agustín Pieraligi, Enzo Furch, Maxi Alles, Nolo Wigenhauser, Ale Mázina y Coqui Bornes, y pidió disculpas "por si olvido a alguien".
Finalmente, extendió su reconocimiento "a todos mis compañeros de trabajo y a los compañeros que supo tener él en su ámbito laboral, a mis amigos y amigas que estuvieron y están desde la primera hora, y especialmente a mi familia: hermanos, tíos, primos y primas". El mensaje concluyó con un saludo y un fuerte abrazo "a mis sobrinos Alejandro y Mónica, y a Ivana".
Además, Darío compartió una carta que le dejó Fede, un niño que tuvo a Lautaro como entrenador: "Solo te voy a decir que te voy a extrañar muchísimo. Gracias por alentarnos en cada partido, por ayudarnos a mejorar y por sacarnos una sonrisa. Te quiero muchísimo. Siempre vas a estar en mi corazón, en cada torneo y en cada entrenamiento", escribió el pequeño.