La tapa de EL DIARIO de hoy

Un comerciante de la zona norte de Santa Rosa, se quejó de los puestos de venta de ropa en el acceso al Hospital Lucio Molas. “No pido que no los dejen trabajar, pero que sea parejo para todos”, expresó.

Un comerciante de la zona norte de Santa Rosa, manifestó su enojo por la presencia de vendedores en la vereda del Hospital Lucio Molas, que ofrecen los mismos productos que los locales de la zona.

“Vos te dedicas a una actividad, generas trabajo, pagás sueldos, jubilaciones, servicios, alquiler y cuando te ponen frente a un comercio que no paga nada, lo estas cagando”, expresó el comerciante en diálogo con El Diario.

“Abras o no, el comerciante tiene un gasto fijo todos los días. Esta gente no paga nada y cuando te pones frente a un comercio que paga todo, lo estas cagando”, agregó.

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Detalló, además, que los vendedores de ese lugar “no ponen dos trapitos, traen perchas, maniquí, hasta empleada tiene y anda en tremendo auto”.

El vecino contó que sus comienzos fueron "vendiendo en la calle, pero una cosa es el vendedor ambulante y otra es ser mantero y pirata. Nunca se me ocurrió pararme frente a un comercio que vende lo mismo que yo”.

Y aclaró, “no pido que no los dejen trabajar, pero que sea parejo para todos, con las mismas reglas. Después se verá quien crece y quien no, pero sin beneficios para algunos”.

El comerciante reclamó también por los controles del municipio, porque “te quejas, vienen los inspectores y los sacan. Al otro día o a la otra semana, los tenés de nuevo, es un círculo vicioso”. Y completó “no es solo problema de la Municipalidad, no sabes que mercadería es ni donde viene, no hay boleta, debería intervenir AFIP”.

“Vivimos en una sociedad hipócrita donde se pide la intervención del Estado, pero acá no está. Nos vienen a golpear la puerta todos los días AFIP, la Municipalidad que te pide la habilitación comercial, me parece fantástico, pero ¿qué pasa con esta gente?”, se preguntó.

Recordó que los vendedores ambulantes “tienen un espacio, el intendente les ha dado lugar en las vías. Ahora, si vos querer tener un negocio, vende tu vehículo y pone un local, que arriesguen como lo hacemos nosotros”.

También cuestionó a las autoridades de la Cámara de Comercio local. “Hace 20 años que estoy en la Cámara y esta problemática del Molas no es de ahora. Como tanta otra gente, no me siento representado por la Cámara. Es un circulo muy cerrado y donde los beneficios son para unos pocos”.

Y concluyó “nunca se acercaron a los comercios de la periferia a ver que necesitamos. La Cámara es más manejo político que otra cosa”.