La tapa de EL DIARIO de hoy

Esta semana se desarrollaron tres jornadas de audiencia en el juicio por abuso sexual. Este jueves hay otra. Y el 21 de diciembre se escucharán los alegatos.

Este miércoles se realizó la tercera audiencia de la semana y ya declararon más de veinte testigos en el juicio que se le sigue Carlos "Junior" Cabrera (21), acusado de violar a una joven de 22 años el 12 de diciembre del año pasado. Este jueves terminará la ronda de testigos y el martes 21 de diciembre se escucharán los alegatos de las partes.

No se conocieron detalles de los testimonios, ya que el debate se realiza en forma secreta, debido a la índole del delito. El acusado llegó al juicio preso, con prisión preventiva. Además, la justicia dispuso una restricción absoluta de acercamiento y contacto con la víctima y los testigos tanto para el joven Cabrera como para su familia.

Cabrera había sido beneficiado, inicialmente, con la prisión domiciliaria por parte de la jueza Florencia Maza. Luego de una protesta pública de la propia víctima, Emilia Casal Simons (22 años), familiares y amigos, y de la apelación que hizo su abogado, el Poder Judicial determinó en diciembre del año pasado que el joven tenía que quedar preso en una cárcel común.

El fiscal de la causa es Marcos Sacco. El tribunal lo integran Carlos Besi, Alejandra Ongaro y Raúl Martín. El abogado Omar Gebruers representa como querellante a la víctima. El abogado Juan Carlos de la Vega ejerce la defensa.

La denuncia

 El hecho en cuestión ocurrió durante la madrugada del sábado 12 de diciembre del año pasado, luego de que la víctima se quedara a dormir en el departamento del acusado junto otra hermana.

La noche de diversión había arrancado temprano en el local “Tijereta”, donde se festejó un cumpleaños. “Cómo tuvieron que terminar temprano, por las restricciones de la cuarentena, uno grupo de entre 9 y 10 se fueron al departamento de este chico... los padres le alquilan uno que está ubicado también en la avenida Perón”, contó en aquella oportunidad a este diario la mamá de la joven denunciante.

"Mis hijas estaban alcoholizadas, es cierto....pero eso no justifica esta locura. Él las convenció de que si se iban del lugar las iba a agarrar la policía, porque había toque de queda. Les dijo que durmieran en su cama y que él dormía en el sofá”, añadió.

Y apuntó: “la cuestión es que, como está estudiando, a mi hija más grande le suena la alarma del teléfono que la despierta a primera hora de la mañana...y ahí se da cuenta que tiene la ropa corrida y que tenía dolores propios de un abuso sexual. Cuando ve que él se estaba bañando, la despierta a su hermana, salen corriendo del lugar y llegan a casa a los gritos”.

La familia vivió una situación desesperante. Inmediatamente, tomaron la decisión de concurrir al Hospital “Dr. Lucio Molas”.

“Nos atendieron de primera... médicos, enfermeros, psicólogos, asistente social, enseguida llegó la Unidad de Atención de la Víctima. Además, de todos los estudios y todos los análisis y medicación que le dieron”, enumeró.

El acusado es hijo de un empresario de la ciudad, dueño de una conocida agencia de autos. Durante la primera audiencia reconoció que habían tenido relaciones sexuales con su denunciante, pero dijo que fueron consentidas. “Garchábamos” (sic), le contestó textualmente a la jueza.

“Este chico era amigo del exnovio de mi otra hija más chica”, indicó la mamá de la víctima. Y señaló: “no fue una relación consentida, fue una violación.... recuperé a mi hija luego de la pandemia, teníamos planeado un fin de año en familia, y ahora estamos viviendo una pesadilla”.