La tapa de EL DIARIO de hoy

Las tropas de Putin hacen avances significativos en el sur, aunque se ven estancadas en otras regiones. Soldados y voluntarios siguen fortificando la capital, Kiev, con cientos de puntos de control y barricadas para frustrar un ataque.

Autobuses llenos de personas que huían de la invasión rusa en Ucrania iniciaron una procesión por una carretera nevada para salir de una ciudad el martes, mientras comenzaba por fin un nuevo esfuerzo de evacuar a civiles por corredores seguros.

La ruta para salir de la ciudad oriental de Sumy era una de las cinco prometidas por Rusia para que los civiles escaparan de la ofensiva rusa y después de un bombardeo que dejó 21 civiles muertos.

La invasión ya está casi en su tercera semana y las tropas rusas hacen avances significativos en el sur de Ucrania, aunque se ven estancadas en otras regiones. Soldados y voluntarios siguen fortificando la capital, Kiev, con cientos de puntos de control y barricadas para frustrar un ataque. Una lluvia constante de proyectiles cayó sobre otras zonas urbanas, como Bucha, un suburbio de Kiev donde el alcalde informó de intenso fuego de artillería.

En una de las ciudades más castigadas, el asediado puerto sureño de Mariúpol, se estimaba que 200.000 personas -casi la mitad de los 430.000 habitantes- intentaban huir. Ucrania informó que un segundo corredor humanitario se había lanzado entre esta ciudad y Zaporizhia, pero más tarde acusó a las fuerzas rusas de continuar los ataques.