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EL DIARIO digital
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A casi tres años del fallecimiento de Silvina Luna, la producción de una docuserie sobre su vida y su lucha judicial sumó un dato inesperado: la ex participante de Gran Hermano Sabrina Cortez fue elegida para interpretar a la modelo en las dramatizaciones que formarán parte del proyecto. El anuncio, realizado en LAM (América), generó sorpresa tanto entre la audiencia como en el propio panel del programa, debido a que la joven no proviene del ámbito actoral y su popularidad se debe principalmente a su paso por el reality.
La decisión de convocar a Cortez fue comunicada por Pepe Ochoa, quien detalló que la producción no consistirá en una ficción tradicional. El formato combinará entrevistas con reconstrucciones de diversos momentos de la vida de la rosarina, permitiendo avanzar el relato a través de dramatizaciones sin texto. En palabras del panelista, Sabrina "firmó contrato y ya creo que grabó sus participaciones", subrayando que su papel será dar cuerpo a varias escenas donde se simularán situaciones trascendentes en la vida de Luna.
La participación de la joven sorprendió a quienes siguen de cerca la producción, ya que no posee formación actoral. Sin embargo, la decisión se basó en aspectos físicos y de presencia: "Tiene algo parecido, los ojos son muy similares", comentó Ochoa sobre el parecido entre Cortez y Luna, al remarcar que la selección se orientó a lograr una representación visual creíble para el espectador. No se prevé que la intérprete tenga escenas dialogadas ni que realice un trabajo actoral en el sentido clásico, sino que su presencia servirá para ilustrar visualmente episodios claves.
En el desarrollo de la docuserie, Cortez será vista en escenas que recrean momentos decisivos, lo que permitirá al público contextualizar las situaciones narradas por los testimonios. Pepe Ochoa explicó que "no la va a interpretar con texto, no es que van a ser escenas de Silvina, sino que van a haber momentos dentro del documental como para avanzar el relato", diferenciando el enfoque de otras producciones donde la dramatización ocupa el centro del formato.
Este recurso narrativo, propio de documentales contemporáneos, busca aportar dinamismo sin perder de vista el testimonio directo de quienes formaron parte de la vida de Silvina Luna. Así, la selección de Cortez se inscribe en una tendencia que prioriza la reconstrucción visual sobre la actuación tradicional.
Se prevé la grabación de numerosos testimonios, tanto de personas cercanas a Silvina Luna como de especialistas que puedan aportar miradas sobre los diferentes hechos que atravesaron su vida y su lucha judicial. Las dramatizaciones encabezadas por Cortez funcionarán como nexo entre los relatos, ayudando a contextualizar y profundizar en los acontecimientos más significativos.
El proyecto se encuentra en fase avanzada. Aunque no se confirmó la fecha exacta de estreno, el panel especuló con que podría estar pautado para este año, aunque reconocieron posibles demoras o postergaciones. "Está pautado para este año, sí, pero después no lo promocionaron", señaló Ángel de Brito, mientras otros panelistas sugirieron que el proyecto podría haberse retrasado pese a estar terminado.
El documental se propone reconstruir la historia completa de Silvina Luna, desde sus primeros pasos en los medios hasta la etapa más dura de su vida, marcada por las consecuencias de las intervenciones estéticas realizadas por Aníbal Lotocki. La estructura alternará testimonios de allegados y especialistas con escenas recreadas, en las que Cortez tendrá la responsabilidad de encarnar físicamente a Luna en diversas situaciones.

El foco estará puesto especialmente en la lucha que la modelo emprendió tras las operaciones, un proceso que incluyó reclamos judiciales y una exposición mediática constante. Las dramatizaciones ayudarán a ilustrar momentos para los que no existen registros audiovisuales, permitiendo al espectador comprender la magnitud de lo vivido por Luna.
La docuserie también buscará arrojar luz sobre las secuelas físicas y emocionales que enfrentó la modelo a raíz de los procedimientos médicos. La alternancia entre voces vivas y reconstrucciones visuales intentará transmitir la complejidad del caso, evitando la espectacularización y priorizando el rigor en la reconstrucción de los hechos.
Uno de los aspectos centrales en el devenir judicial del caso es la junta médica programada para el primero de septiembre, a las diez de la mañana. Este procedimiento reviste especial interés ya que busca esclarecer puntos clave relacionados con el tratamiento médico recibido por Luna tras las intervenciones de Lotocki. Pilar Smith detalló que "se va a tener en cuenta el momento de la aparición de los granulomas en el cuerpo de quien en vida fuera Silvina Luna, qué tipo de tratamiento, intervención se podría haber realizado para evitar el desarrollo de la hipercalcemia que derivó en la insuficiencia renal progresiva".
Entre los temas a analizar se encuentran la oportunidad y pertinencia de los tratamientos aplicados, las intervenciones que podrían haber modificado el curso de la enfermedad y la calidad de los controles postoperatorios realizados por Lotocki. "Si los controles postoperatorios realizados por Aníbal Lotocki fueron adecuados de acuerdo al tipo de intervención que llevaba a cabo, si el nombrado se encontraba en condiciones de intervenir de alguna manera para evitar que el desarrollo de los granulomas le produjera a la paciente las consecuencias que tuvo en su salud", enumeró Smith.
Este peritaje médico constituye un insumo fundamental para determinar si hubo negligencia profesional y para definir la responsabilidad legal de los involucrados en el proceso judicial. La expectativa en torno a la junta médica es alta, dado que las conclusiones que surjan podrían impactar en la causa que busca obtener justicia para Silvina Luna y su entorno.