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EL DIARIO digital
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El próximo estreno de Pepita, la Pistolera sitúa a Luisana Lopilato en el centro de una de las historias más controvertidas de la crónica policial argentina. Bajo la dirección de Lucía Puenzo, la actriz asume un papel que desafía completamente su trayectoria previa, interpretando a Margarita Di Tullio, una figura que pasó de los márgenes de la noche marplatense a convertirse en leyenda popular.
El filme llegará a los cines el 3 de septiembre, proponiendo una mirada que fusiona drama, thriller y reconstrucción histórica. La historia se ambienta en el invierno de 1985 en Mar del Plata, donde una trabajadora sexual embarazada decide enfrentar a las redes de explotación y la corrupción policial. A partir de ese desafío, surge el mito de Pepita, la Pistolera.
"Interpretar la historia de Pepita es un deseo en el que vengo trabajando desde hace varios años", reconoció Lopilato al presentar el proyecto. La actriz destacó el reto de abordar una figura tan ambigua y la oportunidad de trabajar con una directora como Puenzo, quien suele explorar personajes femeninos que desafían los mandatos sociales.

La película evita el formato de biografía tradicional y se concentra en el surgimiento de la leyenda, mostrando cómo Margarita Di Tullio desafió el sistema de poder y violencia que regía en la ciudad. La reconstrucción del Mar del Plata de los ochenta, con sus redes clandestinas y su clima de peligro, es parte central de la ambientación.
Los hechos que dieron origen a la fama de Di Tullio incluyen el episodio en el que fue juzgada por la muerte de tres hombres que irrumpieron armados en su vivienda. La justicia la absolvió por legítima defensa, aunque ese suceso solo marcó el inicio de una vida marcada por la controversia y la atención mediática.
La propuesta cuenta con un elenco que reúne a figuras del cine y el teatro argentino como Claudio Tolcachir, Alberto Ajaka, Charo López, Marcelo Subiotto y Camila Peralta. La producción conjunta de Zeppelin Studios, Historias Cinematográficas, Pampa Films, Life Is One y The Remake refleja la apuesta por proyectos de gran escala. El productor Lucas Jinkis sintetizó la estrategia de la industria: "es la era del CO: coproducción, colaboración y cofinanciación", en referencia a la nueva dinámica de alianzas para potenciar el cine argentino. El guion, escrito por Puenzo junto a Andrés Gelós y Tatiana Mereñuk, hace hincapié en la ambigüedad moral de la protagonista, quien buscó proteger a otras mujeres en un entorno hostil.

Durante más de cuatro décadas, la figura de Margarita Di Tullio continuó generando debate. Su vida estuvo atravesada por hechos resonantes como el crimen del fotógrafo José Luis Cabezas y distintas acusaciones vinculadas a la corrupción judicial. Esa mezcla de realidad, rumor y mito convirtió a Pepita en un personaje enigmático.
La película explora el contexto que permitió el nacimiento del mito de Pepita, la Pistolera, mostrando cómo una mujer desafió las reglas de un sistema pensado para excluirla. El relato se distingue por su enfoque en la ambigüedad del personaje, lejos de los estereotipos de heroína o villana. La producción apuesta por una reconstrucción realista y matizada de los hechos, evitando el maniqueísmo y resaltando los dilemas éticos de una mujer que supo negociar con policías, administrar prostíbulos y proteger a los suyos en un universo regido por códigos propios.

Lejos de ser una simple biografía, la película busca responder a la pregunta de qué ocurre cuando una mujer decide romper las reglas de un sistema diseñado para mantenerla al margen. La película se inscribe dentro de la tendencia del cine argentino a revisar personajes femeninos complejos, ambiguos y contradictorios, y renueva el interés por figuras que desbordan la crónica policial para instalarse en el imaginario social.