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EL DIARIO digital
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El Superior Tribunal de Justicia de La Pampa le puso el candado definitivo a un culebrón de novela que tenía varios capítulos desde el 26 de diciembre de 2012 en Santa Rosa. Los herederos franceses de un difunto galo querían voltear el casamiento con una pampeana para no soltar la billetera en euros, jurando que el hombre estampó la firma atontado por la morfina. Pero la Justicia local se la cortó de un plumazo y le cerró la puerta hasta en la Corte Suprema de Justicia: ratificó que el francés dio el "sí" con la cabeza lúcida, el corazón dispuesto y los números bien claros. La viuda santarroseña se quedó con la razón judicial y los bienes, dejando a los parientes de afuera masticando rabia del otro lado del charco.