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EL DIARIO digital
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El sueño de un asado multitudinario o de pasar el invierno con la salamandra a pleno quedó flotando en el aire de la Ruta Provincial Nº 143. La Policía de Seguridad Rural, con la ayuda de drones que vigilaban desde el cielo para que nadie se hiciera el vivo por las picadas, le amargó el viaje a un transportista en el límite con Mendoza. El operativo venía tranquilo controlando vacas y camiones, hasta que pararon un flete forestal que venía con "un poquito" de exceso. El conductor pretendía pasar nada menos que ocho mil kilogramos de algarrobo sin un solo papel en regla, violando toda la legislación provincial. Al final, las ocho toneladas de madera quedaron secuestradas y el chofer se volvió a su casa con las manos vacías, sin leña para el fuego y con una causa judicial.