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EL DIARIO digital
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El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva convocó a la encargada de negocios de la Argentina en Brasilia para determinar si la administración de Javier Milei colaboró en el traslado del senador opositor tras su derrota electoral.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, conocido popularmente como Itamaraty, convocó a la encargada de negocios de la embajada argentina en Brasilia, Emilia Cortés, con el propósito de exigir explicaciones acerca de la presunta intervención del gobierno de Javier Milei en la salida del senador y candidato presidencial Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos. El contacto diplomático se materializó un día después de que el legislador dejara Brasil y cruzara territorio argentino y ecuatoriano rumbo a Miami.
Los detalles del encuentro diplomático
La reunión se llevó a cabo el pasado jueves 29 de octubre en las instalaciones de la misión diplomática brasileña y se prolongó por espacio de pocos minutos. Del encuentro formaron parte João Marcelo Galvão de Queiroz, embajador a cargo del Departamento de Mercosur de Itamaraty, y Emilia Cortés, quien se desempeña como la máxima autoridad diplomática de la Argentina en Brasilia. Tanto la citación como las precisiones sobre el itinerario del legislador fueron dadas a conocer en primera instancia por el medio UOL y posteriormente ratificadas por Metrópoles y CNN Brasil.
De acuerdo con fuentes diplomáticas, la reunión no tuvo como propósito emitir una reprimenda ni manifestar el rechazo formal del Estado brasileño ante la partida del senador. La finalidad principal radicó en recabar datos fehacientes sobre el suceso y establecer si personal perteneciente a la Casa Rosada prestó colaboración en la operatoria.
Estrategia de bajo perfil de la administración de Lula
Desde la gestión de Luiz Inácio Lula da Silva se procuró mantener un perfil discreto respecto al intercambio. Cortés no fue recibida por las máximas autoridades de la Cancillería de Brasil y, según indicó una fuente diplomática, la directiva apuntó a impedir que el episodio escalara hasta convertirse en un "Fla-Flu", en referencia a la clásica disputa futbolística entre Flamengo y Fluminense que en el ámbito brasileño se utiliza para graficar un choque frontal.
En el entorno presidencial consideraron que una eventual cooperación de funcionarios argentinos en la salida de Bolsonaro constituiría "un hecho grave". No obstante, la directriz emanada del Palacio del Planalto consiste en restarle magnitud al acontecimiento para no otorgarle a Milei el contrapunto político que, según estiman, procura generar.
Contexto y medidas en evaluación
La convocatoria se enmarca en un procedimiento administrativo habitual destinado a requerir aclaraciones a un Estado extranjero frente a situaciones que presentan posibles derivaciones diplomáticas. Por el momento, la medida no implica sanciones ni el quiebre de los vínculos formales, y se alinea con la directriz brasileña de prevenir una profundización de las tensiones con la Argentina y los Estados Unidos.
Las relaciones bilaterales atraviesan un prolongado proceso de deterioro institucional. Cortés asumió la conducción de la representación argentina en agosto, tras una crisis diplomática que derivó en el retiro de los embajadores de ambos países. Su designación se concretó luego de la partida de Daniel Raimondi, un movimiento precipitado por la decisión de Itamaraty de reducir el rango de las relaciones diplomáticas al nivel de encargados de negocios, como respuesta a los dichos de Milei contra Lula a quien tildó de "ladrón" durante un mitin en Brasil donde avaló públicamente a Flávio Bolsonaro de cara a los comicios.
Entre las opciones que evalúa el gobierno de Brasil se encuentran:
El envío de una comunicación formal a nivel ministerial, supeditada a los avances de la investigación a cargo de la Policía Federal.
La posibilidad de que el canciller Mauro Vieira discuta la cuestión con su par argentino, Pablo Quirno, en el marco de la cumbre de ministros de Relaciones Exteriores del G20 en Atlanta.
Hasta el momento, no se contempla una intervención directa del presidente Lula.
Coincidencia en el G20 sin reuniones bilaterales
De manera simultánea a las diligencias diplomáticas, los cancilleres Pablo Quirno (Argentina) y Mauro Vieira (Brasil) asistieron este viernes a la cumbre de ministros de Relaciones Exteriores del G20 celebrada en Atlanta, Estados Unidos. Esta ocasión marcó la primera vez que ambos funcionarios compartieron un foro internacional desde que Flávio Bolsonaro transitó por territorio argentino rumbo a Miami tras caer en el balotaje presidencial del domingo.
El cónclave, liderado por el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, se extenderá hasta el sábado. Pese a la concurrencia de ambos ministros, ninguna de las dos cancillerías confirmó la realización de un encuentro bilateral destinado a destrabar las diferencias existentes entre Buenos Aires y Brasilia, las cuales se acentuaron por el respaldo brindado por el mandatario argentino al candidato opositor durante la campaña electoral brasileña.
En el plano local, el vocero presidencial Adrián Ravier optó por no felicitar a Lula por su reelección y se limitó a ratificar que el Ejecutivo tomó conocimiento de los comicios. "Se tomó nota del resultado electoral de Brasil", declaró durante su habitual conferencia de prensa del martes, y añadió ante la consulta de los periodistas: "Por lo menos, por ahora, no hay ningún comunicado que vayamos a realizar".