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EL DIARIO digital
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Desde el Gobierno nacional respondieron a las críticas del expresidente sobre la falta de progresos en las negociaciones y señalaron que las diferencias dentro del espacio opositor dificultan un entendimiento. Pese al estancamiento, en el oficialismo confían en alcanzar una alianza en los próximos meses para evitar la fragmentación de las fuerzas que respaldan al presidente Javier Milei.
La administración nacional le respondió al expresidente Mauricio Macri luego de que este afirmara que "no se avanzó nada" en las tratativas electorales entre La Libertad Avanza y el PRO. Desde Balcarce 50 deslindaron responsabilidades y atribuyeron la parálisis a las pujas internas del partido opositor, al sostener que no avanzarán en acuerdos hasta que los dirigentes macristas logren ordenar una estrategia común.
"No se va a hacer nada si no tenés con quién negociar", expresaron fuentes oficiales. Desde el Ejecutivo aseguraron que las diferencias entre Mauricio Macri y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, entorpecen las conversaciones, y rechazaron que la falta de resultados sea una responsabilidad exclusiva del oficialismo. La evaluación de la Casa Rosada indica que el PRO debe resolver primero sus disputas internas para poder consolidar una alianza.
La reacción oficial se produjo después de que el exmandatario asegurara durante una actividad de la Fundación Hacemos organizada por María Eugenia Vidal en el Hipódromo de Palermo que no hubo progresos en el diálogo con el oficialismo. Esa evaluación fue secundada por Fernando de Andreis, uno de los representantes del PRO en la mesa de negociación nacional.
La estrategia y las condiciones de la Casa Rosada
En la conducción libertaria consideran que el macrismo intenta trasladar al Gobierno la responsabilidad por las demoras. La administración nacional argumenta que no existen las condiciones propicias para cerrar un pacto mientras persistan las discrepancias entre los principales referentes partidarios, una situación que el oficialismo compara con el panorama de la UCR, donde advierten una falta de postura uniforme.
A pesar de estas fricciones, el Ejecutivo ratificó su disposición a respetar las intendencias que actualmente gobierna el PRO en la provincia de Buenos Aires, una de las condiciones contempladas en el eventual acuerdo con el objetivo de evitar la fragmentación de los respaldos a la reelección de Javier Milei y fortalecer una candidatura para disputar la gobernación bonaerense.
La Ciudad de Buenos Aires representa otro de los ejes centrales de la negociación. En sectores del Gobierno consideran viable un entendimiento con Jorge Macri, aunque advierten que debe quedar alineado con la definición a nivel nacional de Mauricio Macri, con la meta de evitar pactos aislados que colisionen con las decisiones de la conducción partidaria y el armado presidencial de 2027.
Desde el entorno de Karina Milei sostienen que el objetivo central de la estrategia es lograr un acuerdo nacional con Mauricio Macri que garantice su apoyo a la reelección del Presidente, contemplando una distribución de espacios de poder y candidaturas en distritos clave. Aunque no hay plazos definidos, en el Ejecutivo estiman que las conversaciones podrían acelerarse en los próximos meses.
La estrategia impulsada por Karina Milei busca potenciar la posición negociadora de La Libertad Avanza antes de comprometer postulaciones y despliegues territoriales. En el oficialismo reconocen que sellar un pacto de inmediato podría obligar a aceptar condiciones más estrictas, pero advierten que una demora excesiva también podría complicar el calendario electoral.
El escenario en la Ciudad y el vínculo parlamentario
En el distrito porteño continúa vigente la alternativa de que Pilar Ramírez acompañe a Jorge Macri como candidata a vicejefa de Gobierno, una opción analizada por el oficialismo para integrar una fórmula conjunta que asegure representación libertaria en una eventual administración compartida.
Respecto al calendario electoral de la Ciudad, en el entorno de Jorge Macri aclararon que todavía no hay una resolución formal sobre la fecha de los comicios de 2027, aunque señalaron que por el momento no se trabaja en un desdoblamiento respecto de la elección nacional. No obstante, desde la administración porteña reiteraron que no existe un entendimiento formal cerrado con el oficialismo nacional, tanto en el ámbito local como en el nacional, y consideran que hay margen para seguir negociando las condiciones.
Por el lado de La Libertad Avanza, el armado porteño tampoco recibió instrucciones definitivas para competir en 2027, centralizando las decisiones en la mesa que conduce Karina Milei. Las tratativas nacionales involucran a los dirigentes libertarios Diego Santilli, Martín Menem y Eduardo "Lule" Menem, frente a los representantes del PRO, Cristian Ritondo y Fernando de Andreis. Este mecanismo permitió coordinar posiciones legislativas, pero todavía no derivó en un entendimiento electoral para los comicios del próximo año.
La discusión se cruza además con la suspensión de las PASO nacionales de 2027, una reforma que el Gobierno busca aprobar antes de que finalice el año. La Casa Rosada requiere mayorías especiales en el Congreso y evalúa que un pacto con Mauricio Macri podría facilitar el acompañamiento de sus legisladores, aunque las diferencias en torno a candidaturas, distritos y pautas políticas permanecen abiertas.